La víctima viajó de su natal Sinaloa a Tijuana, pues en esta ciudad fronteriza una tía le ayudaría con los gastos para sus estudios.
Para reunir dinero, ella trabajaba en un mercado de empacadora y en las tardes vendía tamales y donas que hacía su tía, productos que vendía en la ruta de los camiones Azul y Blanco ubicada en la colonia Miramar. Siempre se iba acompañada de su primo, también menor de edad.
Al paso de los meses conoció a Héctor, el cual trabajaba en esa zona. Se hicieron novios, incluso la víctima le dijo que no le importaba la diferencia de años. El único que sabía de la relación era el primo.
Un viernes de enero del 2005, como el acusado no trabajaba, invitó a la menor a ir a comer, pero no quiso, entonces se fueron a un hotel, en donde bajo engaños y falsas promesas la convenció de tener relaciones sexuales.
El novio le prometió que si salía embarazada se juntarían, pero si no era así se siguieran viendo.
El caso se denunció ante el Ministerio Público, quien tras integrar la averiguación previa la consignó al Juzgado Quinto de lo Penal, quien ordenó la aprehensión de Héctor por ser presunto responsable del delito de delito de violación equiparada en contra de una menor de edad. (sba)