La Policía Municipal informó que recibieron una denuncia ciudadana sobre dicho negocio ubicado en el número 326 de la calle Anexa Laureles.
Al acudir los uniformados encontraron al dueño Víctor Manuel Amezcua Sáenz, de 51 años, y su cliente Jesús Eduardo Solís Canún, de 41 años, siendo éste último quien llevó a vender unas hojas de metal, al parecer de las mismas que dividen a México y Estados Unidos.
Además encontraron objetos y cables quemados, lo que motivó una revisión precautoria del inmueble.
Víctor pagó 120 pesos por las hojas metálicas y comentó pretendía comprarle a Jesús un costal que contenía 40 metros de cable coaxial de la compañía Cablemás.
Ambos detenidos quedaron a disposición de la Agencia del Ministerio Público, donde se determinará la situación jurídica, en tanto que la recicladora se clausuró por parte del gobierno municipal. (sba)