Son los restos de las hermanas Paloma Valentina y Ximena Martínez Navarro, de un año y un mes, así como un día de nacida, respectivamente.
"Les pedimos resignación por la madre, por ambas familias de las niñas y ponemos en manos de Dios a su padre ", expresó el prelado.
Las víctimas son hijas del agente ministerial Heriberto Martínez Delgado, quien luego de matarlas se dio un tiro que lo dejó moribundo un par de horas, hasta que falleció.
El padre pidió a los familiares, a la comunidad, resignación y no tener resentimientos contra nadie porque las pequeñas ya están con Dios.
"Aquí estarán para cuando quieren visitarlas y estar con ellas", expuso el párroco. De manera especial estarán las cenizas de las infantes en dicha iglesia católica.
Al mismo tiempo de llevarse a cabo esta homilía hoy al medio día, en la iglesia celebraban el bautismo y confirmación de varios pequeños. (sba)