El hoy occiso, de origen nicaragüense, que residió en la ciudad de Nueva York y tenia varios anos de residencia en Playas de Rosarito, fue asesinado por ahorcamiento, para lo que (él o los asesinos) utilizaron la cuerda de una de las persianas.
Los primeros en llegar al domicilio de la citada persona, de entre 40 y 44 años de edad, fueron agentes de la Policía Municipal, quienes se percataron que su cuerpo se encontraba atado de manos, brazos y piernas.
Minutos después a la escena del crimen llegaron también elementos de la Policía Ministerial, quienes en las primeras investigaciones realizaron la detención de varias personas que tenían una relación de amistad cercana con el ahora occiso. (com)