ENSENADA.- Murió solitario y en condiciones de abandono; nadie lo visitaba y la mayor parte se la pasaba en silencio, dentro de la celda 206 del módulo “B”, en el Centro de Readaptación Social (CERESO) de Ensenada.
Falleció alrededor de la ocho de la mañana del pasado miércoles 10 de marzo, en la frialdad del entorno donde llevaba un año dos meses. Le faltaban dos meses para cumplir su sentencia.
Su nombre: Mario Cervantes Chavoya, de 35 años de edad y las casas de su fallecimiento, de acuerdo al médico de guardia: paro cardiorrespiratorio.
Su sentencia fue dictada el 11 de enero de 2009 y purgaba condena de 1 año 4 meses, por el delito de robo con violencia.
Las autoridades abrieron averiguación previa para que se investiguen las causas del deceso, debido a que no contaba con antecedentes de enfermedad crónico-degenerativa.
Un dato adicional aportado por la autoridad, es que durante el tiempo que tenía internado en el Cereso no recibía visitas ni depósitos de dinero y no se sabe que ni por teléfono hablara con alguien.(bpa).