La Procuraduría de Tamaulipas informó el viernes en un comunicado que la detonación del vehículo ocurrió el viernes frente a las instalaciones de la alcaldía de Nuevo Laredo, que se ubica al otro lado de la ciudad de Laredo, Texas.
La autoridad estatal señaló que ninguno de los siete heridos tiene heridas graves que ponga en riesgo su vida.
El secretario de Gobierno de Tamaulipas, Morelos Canseco, dijo en Milenio Televisión que no se trató propiamente de un coche bomba, sino de una granada que fue colocada dentro de una camioneta, la cual se hizo detonar. “Quiero matizar, las palabras coche bomba suenan a medio oriente”, señaló.
Canseco dijo que se trató de “una expresión propia de rivalidades entre bandas delincuenciales que realizan actividades ilícitas en Nuevo Laredo”. El funcionario, sin embargo, no mencionó a ningún grupo en específico.
La explosión también dañó otros vehículos, además de algunas paredes y vidrios de la alcaldía.
Canseco dijo que tras el estallido se reforzará la seguridad en Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, para buscar garantizar que las elecciones presidenciales del domingo se realicen con tranquilidad.
“Hay una serie de medidas de carácter operativo que son propias de la jornada electoral y que se están adelantando”, añadió, aunque evitó dar detalles.
Nuevo Laredo y algunas otras localidades de Tamaulipas han sido escenario de luchas entre los cárteles rivales de Los Zetas y el Golfo, que ahora está aliado al poderoso cártel de Sinaloa.
Las autoridades consideran a Los Zetas y al cártel de Sinaloa como los dos mayores grupos del narcotráfico del país.