El titular de la dependencia, Miguel García Conde, refirió que durante una reunión con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se alertó que para este año se prevé una baja importante en la caída de lluvia, así como en los huracanes, ya que en la cuenca del Atlántico se prevén 13, mientras que en el Pacífico apenas 10.
Ante ello, dijo, se está ante un año sumamente seco, lo que agudizará el problema de estiaje en los estados del norte.
En el caso de Hidalgo se han tenido algunas lluvias esporádicas, lo que ha permitido tener los embalses en un 80 por ciento de su capacidad y que la sequía no afecte gravemente como el año pasado.
"Estamos a un buen nivel en los embalses, lo que nos permite que el agua que caiga en esta temporada pueda ser captada sin problema alguno", enfatizó.
El funcionario señaló que de manera particular siempre se asocia a la lluvia con los desastres naturales, sin embargo para esta temporada el problema se centrará en los bajos niveles de lluvia.
La emergencia, recalcó García Conde, será por el estiaje, la baja de ciclones y huracanes es una preocupación hasta este momento.
"Lo que se desea es que lleguen más huracanes, estos son un transporte de agua que para muchos estados puede ser la diferencia entre la sequía y el restablecimiento de las condiciones de reparación de daños que dejó la sequía pasada", añadió.