Alejandra Sota, vocera de la Presidencia, dijo que con el convenio se busca combatir la criminalidad y el aumento de la incidencia delictiva en el estado.
Detalló que las fuerzas federales extenderán su periodo de respaldo hasta que termine el fortalecimiento de las corporaciones locales, y que el gobierno de Nuevo León deberá tener un manejo eficiente de los recursos federales destinados a la entidad.
La administración estatal también tiene concluir su fortalecimiento institucional de seguridad y justicia, así como terminar la evaluación y las pruebas de control y confianza del personal policial y de combate al secuestro.
"La rivalidad entre grupos ha traído tiempos difíciles a Nuevo León, pero tenemos la certeza de que si profundizamos nuestro trabajo conjunto, avanzaremos en la construcción del Nuevo León al que aspiramos", dijo Sota.
En la firma del convenio modificatorio participaron también el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré y el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz.
Poiré expuso que el convenio de ampliación de seguridad se extiende hasta el 30 de noviembre de 2012, y expuso que la estrategia nacional de seguridad es en sí una política de Estado.
"Estamos en época de campañas, de críticas, de alternativas; en efecto, hay distintas alternativas, quizá valga la pena una reflexión... por ese ejercicio democrático y plural de los tres Poderes de la Unión y de los resultados que se empiezan a ver, en los que se reducen los índices de homicidio, se está gestando, qué duda cabe, un consenso social básico, de que no podemos dar ni un paso atrás en el combate a la delincuencia", enfatizó Poiré.
Dijo que independientemente de la época electoral, del debate y las propuestas, las instancias federales tienen que seguir avanzando y profundizando en sus acciones en beneficio de la sociedad.