El presidente municipal de Nuevo Laredo, Benjamín Galván Gómez, mencionó que anualmente son repatriados por esa frontera unas 50 mil personas, lo que representa una cantidad de recursos muy elevada.
Añadió que lamentablemente el gobierno federal no coadyuva con ninguna aportación económica, en todo lo que implica el esfuerzo del estado, el municipio y organizaciones no gubernamentales para recibir, dar alojamiento, comida y traslado de los deportados o repatriados a sus lugares de origen.
Galván señaló que aún cuando cada año se incrementa el número de deportados y repatriados, no hay suficientes oficinas de migración en la frontera y por ende, instalaciones para atender las necesidades de esas personas que entre otras cosas requieren de vivienda para su alojamiento, apoyo en alimentación u orientación y traslado a sus lugares de origen o un punto cercano a donde vayan.
Sin explicar detalles del gasto que implica brindar toda esa atención a los deportados, el alcalde fronterizo señaló que en algunas ocasiones, con el apoyo de organizaciones no gubernamentales que ofrecen el alojamiento y desayuno, en promedio se gastan 200 pesos por persona al día.
Hace unos días, el gobernador Egidio Torre Cantú señaló que durante el año 2011 por Tamaulipas hubo una gran cantidad de repatriados que generaron una serie de problemas en las ciudades fronterizas.