De acuerdo con las líneas de investigación que sigue la PGR, los recursos en principio fueron ingresados a las cuentas del SATEC o de Finanzas del Estado para los programas públicos que habían sido solicitados, pero por medio de operaciones bancarias se colocaron en cuentas de Estados Unidos y de Europa a través de una sociedad de inversión.
Esto le permitió a Villarreal Hernández, hoy prófugo de la justicia, obtener dividendos, producto de intereses, de hasta 20 millones de pesos mensuales aproximadamente.
Se tiene conocimiento de que los recursos eran depositados en cuentas a nombre del propio Villarreal Hernández, sus familiares e incluso otros de sus cómplices.
Con documentos falsos, Villarreal Hernández tramitó préstamos por más de 4 mil 300 millones de pesos con tres bancos mexicanos para el estado de Coahuila.
Según funcionarios consultados, la PGR ya solicitó a autoridades de Estados Unidos los movimientos financieros que realizaron el ex funcionario y sus cómplices, para determinar la red de vínculos en la que podrían estar involucrados más servidores públicos.