De manera paralela al concierto y a la venta de libros, se realizaron subastas instantáneas de libros y discos. Desde una escalera metálica, jóvenes vestidas con coloridos atuendos llamaban a los asistentes a través de sus altoparlantes para que se animaran e hicieran una oferta. Quienes hacían la mejor propuesta podían llevarse desde seis libros por 120 pesos.
No sólo quienes compraban libros en los stands o en las subastas podían llevarse uno; en algunos locales, los asistentes a la cuarta edición de esta feria podían ser partícipes del programa Liberación de Libros y llevarse uno de los 3 mil ejemplares que donaron las editoriales participantes a las siete sedes en las que este año se realizó la feria. Los visitantes que se sumaron a este programa se comprometieron a leer el libro elegido para, después, dejarlo en el lugar que registraran en el sitio web de Liberación de Libros y que así otra persona pueda disfrutarlo.
El primer día de la Fiesta del Libro y la Rosa tuvo como marco las actividades musicales, dancísticas y teatrales programadas en los recintos del CCU. Por lo que las personas que salieron de estas funciones podían aprovechar e integrarse a esta feria que celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.
Para la cuarta edición de la fiesta -que por primera vez tendrá dura dos días- se destinó un presupuesto de un millón 400 mil pesos; se espera reunir unos 30 mil visitantes en las dos jornadas y superar la cifra de asistentes de 2011: 20 mil.
En la feria, que inició a las 10:00 y concluyó las 19:00 horas, también hubo presentaciones editoriales. Niños y jóvenes disfrutaron de cuenta cuentos y de regaladores de palabras que animaron a todos en la explanada universitaria el domingo.