¿Dónde estoy?
Edición jueves, 18 de marzo de 2010

Temor se apodera de juarences

jueves, 18 de marzo de 2010
Se publicó en: Edición impresa
CIUDAD JUÁREZ, México (AP).— Elodia Ortiz deja a sus niños en la escuela por la mañana, los recoge por la tarde y va ocasionalmente al supermercado a realizar las compras. Cualquier otra actividad, dice, es demasiado peligrosa.

Los padres de familia en Ciudad Juárez tienen miedo de recorrer las calles después de que una lucha encarnizada entre dos poderosos cárteles del narcotráfico ha sumido a la urbe en una violencia que ha dejado más de 4,500 muertos en los últimos dos años.

Esos temores se agravaron después del fin de semana, cuando un grupo de sicarios atacó dos camionetas deportivas que salían de una fiesta de cumpleaños, matando a los padres de dos familias vinculadas con el Consulado de Estados Unidos, frente a los niños, que daban gritos de pánico.

La violencia ha aumentado a tal nivel en Ciudad Juárez, de 1.3 millones habitantes, que todos se sienten en riesgo. Los pobladores no se sienten ya protegidos por la idea de que el peligro de un ataque sólo amenazaba a los narcotraficantes armados y a los agentes policiales.

Otrora, los asaltantes disparaban con precisión contra sus víctimas. No había involucrados en el fuego cruzado, mucho menos los niños, que solían quedar ilesos aún tras ataques contra personas que viajaban con ellos en algún vehículo.

Pero las personas inocentes son ahora víctimas comunes. Los sicarios han acudido a domicilios equivocados a perpetrar un ataque o han abierto fuego en forma indiscriminada contra las viviendas, abatiendo no sólo a la víctima que buscaban, sino a quien estuviera cerca.

Las madres han atestiguado tiroteos a plena luz del día y han debido abalanzarse sobre sus niños para protegerlos de las balas. Algunos bebés han sido heridos de muerte cuando jugaban en algún columpio de los parques de la ciudad. Ha habido meseros muertos por tener la mala suerte de a-tender a sujetos que estaban por sufrir un atentado.

“Nos encerramos en la casa”, dijo Ortiz,

quien tiene cinco hijos, parada frente a la escuela primaria Vicente Guerrero, donde su niña de 7 años se abraza firmemente a ella, mirando tímidamente a los otros estudiantes que pasan. “Te-

nemos que ir a la escuela y al trabajo, pero te-nemos miedo cuando salimos”.

Las familias comenzaron a tomar precauciones hace años. Por la noche, algunas parejas conducen en autos separados para cuidarse entre sí mientras transitan. Muchos ordenan a sus hijos que no salgan y que si quieren reunirse con algún amigo o pariente lo hagan en casa en vez de salir a algún café o bar.

Pero ninguna medida parece suficiente. En enero, un grupo armado irrumpió en una fiesta de jóvenes y mató a 15 personas, según sus familias, al confundirlas con narcotraficantes. Las autoridades estatales afirman que alguien en la fiesta tenía nexos con el crimen organizado y han realizado algunos arrestos, pero no han revelado quién era el blanco de la ofensiva.

Uno de los chicos era compañero de escuela de la hija adolescente de Ortiz.

“Ella tiene que irse sola a la escuela y regresarse sola, y me da mucho miedo que no regrese”, dijo Ortiz, quien trabaja como sirvienta.

Selva Chávez, de 30 años, se siente tensa incluso cuando está con sus hijos de 7 y 8 años en lugares que se considerarían apropiados y seguros para niños.

“Tratamos de quedarnos en casa y hacer carne asada sin salir de ahí, porque no es seguro estar afuera, ni si quiera en un Burger King”, dijo.

Las dos familias vinculadas al consulado pasaron la tarde del sábado en una fiesta de cumpleaños del hijo de un trabajador de la re-presentación estadounidense, en un vecindario de clase media. El festejo se realizó en un colorido inmueble amarillo que tenía pintados dibujos infantiles, un lugar donde los padres se hubieran sentido seguros de llevar a sus hijos, pero no en Ciudad Juárez.

Etiquetas: temor , apodera , juarences ,
Lugar de los hechos Mostrar/Ocultar lugar de los hechos
Comparte:
Las opiniones y comentarios expresados aquí no representan la opinión o el punto de vista de El Mexicano de ninguna manera. Evite escribir malas palabras e insultos. Los comentarios ofensivos serán borrados. Usted es responsable de lo que publica en el portal.

Comentarios