El portavoz de las fuerzas especiales estadounidenses teniente coronel John Harrell dijo que el entrenamiento ha sido suspendido por uno o dos meses para reexaminar los potenciales lazos que los entrenados puedan tener con los insurgentes.
Dijo que la decisión afecta a unos 1.000 reclutas actualmente en entrenamiento.
Harrell agregó que las operaciones por fuerzas ya entrenadas y el reclutamiento de nuevos miembros proseguirán.
Dijo que el mes pasado hubo una breve pausa de las fuerzas especiales afganas mientras sus miembros eran reexaminados. Harrell indicó que esa pausa duró menos de dos semanas.