Naoto Kan dijo ante un panel parlamentario que se sintió atemorizado e indefenso cuando funcionarios nucleares no lograron explicar las condiciones en la planta nucleoeléctrica de Fukushima dañada por el tsunami.
Kan renunció en septiembre luego de ser criticado por las fallas gubernamentales durante el desastre. Su testimonio fue su primera respuesta dada a un interrogatorio sobre la crisis nuclear.
Agregó que la ley de emergencia tenía fallas para manejar la situación en la planta. Japón declaró en diciembre que la planta estaba estable, pero funciona con equipo improvisado y su resistencia a terremotos es una preocupación.