Los comicios son vistos como un indicador del enfado de la opinión pública contra los partidos que apoyan sus medidas de austeridad y su desilusión por los bloques políticos tradicionales de Italia.
Para el mediodía del domingo —el primero de dos días de votación— la participación rondaba el 13%, por debajo de la última vez que se realizaron dichas elecciones administrativas. Los analistas indicaron que un bajo número de votantes podría ser reflejo de un voto de protesta.
Alrededor de 9,5 millones de italianos están registrados para votar por 942 alcaldías y ayuntamientos en diversas partes del país.
Tanto el partido de centro-derecha de Silvio Berlusconi como el Partido Demócrata, de centro-izquierda, han apoyado a Monti, quien fue designado luego de que los mercados perdieron confianza en la capacidad de Berlusconi para acotar la deuda y fomentar el crecimiento.