El resultado de la elección influirá en los esfuerzos del país para enfrentar la crisis de deuda, en cuánto tiempo se quedarán los soldados en Afganistán y en cómo ejercite Francia su músculo diplomático y militar en todo el mundo.
Hollande votó en Tulle, centro de Francia. La cobertura de la prensa en vivo mostró al político de 57 años saludando de mano y platicando con simpatizantes de camino a la estación electoral.
"Será un largo día", dijo el socialista a los reporteros. "Dependerá del pueblo francés si será un buen día", agregó.
Sarkozy, acompañado por la primera dama y ex súper modelo Carla Bruni-Sarkozy, votó en el 16to distrito de París. Decenas de cámaras de televisión rodeaban a la pareja y la gente gritaba "¡Sarkozy presidente!", pero él no hizo comentarios.
Hollande superó a Sarkozy por medio millón de sufragios en la primera ronda el 22 de abril, cuando acudieron a las urnas 80% de los electores, cifra mayor a la prevista.
Este domingo, los centros de votación abrieron a las 0600 GMT y según cifras preliminares del Ministerio del Interior, a las 1000 GMT había 30,66% de participación, un poco más que hace dos semanas. Las casillas electorales cerrarán a las 8 de la noche (1800 GMT) y la difusión de los resultados oficiales preliminares está prevista para poco después.
La afluencia del electorado es seguida muy de cerca y, de acuerdo con los sondeos, con más participación Sarkozy podría lograr una victoria sorpresiva.
Stephanie Debaye, de 32 años, votó para "que se vaya Nicolas Sarkozy".
"En nombre de mis compatriotas, me siento muy insultada. El fue muy agresivo, espero que las cosas se calmen", dijo Debaye afuera de una estación electoral en París.
Otra electora en la capital dijo que respaldó a Hollande a pesar de que su programa es "suicida".
"Aumentará el salario mínimo y la burocracia. Pero Francia ya está endeudada", dijo Florence Macrez. El proyecto de reforma fiscal de Hollande sólo aumentará la presión, especialmente en la clase media, agregó.