La portavoz de la Policía Johnna Watson confirmó las muertes en la Universidad Oikos, pero no dijo cuántas eran.
Funcionarios de un hospital cercano dijeron que atendían a cuatro personas en relación con el tiroteo.
Las autoridades buscaban al atacante, a quien se describe como un hombre coreano de cuarenta y tantos años, de complexión robusta y con ropa color caqui.