Kabir Ahmad, jefe de policía del distrito de Bagram, en la provincia de Parwan, dijo que un atacante suicida a pie hizo estallar los explosivos que llevaba cuando estaba cerca de un vehículo en una pequeña caravana de la OTAN cerca de la base aérea de Bagram, en la que soldados estadounidenses incineraron ejemplares del Corán y otros textos islámicos el 20 de febrero. El incidente, que Estados Unidos ha dicho fue un error, desató seis días de violencia que dejaron casi 40 muertos, incluyendo seis soldados estadounidenses muertos por tropas afganas al parecer en represalia.
La OTAN dijo que de acuerdo con reportes iniciales, una explosión ocurrió en las afueras de la base de Bagram hoy. El capitán Justin Brockhoff, portavoz de la alianza, dijo que no hubo reportes de bajas entre sus fuerzas, y que la base no fue afectada por la explosión.
"Funcionarios de la coalición están compilando detalles en estos momentos, y más información será dada a conocer en el momento apropiado", dijo.
El vocero del Talibán Zabiulá Mujahid atribuyó al grupo responsabilidad por el ataque, y dijo que era en venganza por la quema de ejemplares del Corán.
El Talibán ha estado tratando de aprovechar la quema de los textos sagrados para justificar sus ataques. Los ejemplares del Corán en cuestión habían sido confiscados a detenidos porque presuntamente contenían mensajes extremistas.
También el lunes, el Ministerio del Interior dijo que un civil resultó muerto y otras 11 personas heridas cuando un hombre detonó explosivos junto a un retén policial en Jalalabad, en el oriente del país.