Los oponentes políticos de Ahmadinejad tomaron una clara delantera el domingo con más de dos tercios de los escaños decididos en el Parlamento de 290 integrantes.
El conteo total no se espera sino hasta el martes.
Las elecciones del viernes pusieron en evidencia el declive político de Ahmadinejad después de sus intentos de retar la autoridad del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, para tomar todas las decisiones políticas clave, si bien sus posturas son similares.
El Parlamento no tiene influencia directa sobre temas críticos, como el programa nuclear de Irán, pero el control por parte de los leales de Jamenei le da a su liderazgo un frente más unido en la creciente confrontación con Occidente.