Estados Unidos consideró los asentamientos israelíes "ilegítimos" y un obstáculo para alcanzar un acuerdo de paz.
En una inusual entrevista concedida a los medios en Israel, el presidente palestino se dirigió al pueblo israelí para condenar el ataque del fin de semana en el asentamiento de Itamar, y lo llamó "despreciable, inmoral e inhumano".
Sin embargo, rechazó la insinuación de Israel de que su propio gobierno es indirectamente culpable.