Se publicó en: Edición impresa
IRBIL, Irak (AP) La secretaria norteamericana de Estado
Condoleezza Rice visitó el viernes el área autónoma curda de Irak,
una zona rica en crudo, menos de dos semanas después de que el
gobierno regional amenazó con separarse del país en una disputa por
el petróleo.
Rice, en un viaje sorpresivo de dos días a Irak, viajó a las
montañas donde se encuentra la residencia de descanso del poderoso
presidente regional Massoud Barzani.
Luego de una sesión con sus equipos que fue seguida de una
prolongada reunión personal en la oficinas del gobierno curdo, Rice
y Barzani permanecieron de pie frente las banderas estadounidense y
curda e hicieron declaraciones a los periodistas.
Barzani, que habló en curdo y fue traducido al inglés por un
intérprete, dijo que Kurdistán, ``al igual que cualquiera otra
nación, tiene el derecho a la autodeterminación'', Sin embargo,
afirmó que está comprometido con un ``Irak federal, democrático y
plural''.
Rice agradeció a Barzani la cooperación prolongada de los curdos
con Estados Unidos. ``Y aprecio también su participación importante
en el proceso de reconciliación nacional. Gracias'', añadió.
Cuando se le preguntó a Barzani sobre la distribución futura de
la riqueza petrolera, el presidente regional dijo que no repetiría
recientes declaraciones de que Kurdistán debe controlar los nuevos
contratos y acuerdos comerciales para la extracción de petróleo en
la zona. Al mismo tiempo, declinó apoyar la proyectada legislación
nacional sobre el reparto de los ingresos petroleros.
La visita de Rice a Irak tiene el propósito de enfatizar el
apoyo de Estados Unidos al gobierno central, afectado por la
debilidad en medio de una espiral de violencia sectaria y de
renovados reclamos de autonomía en varias regiones iraquíes.
El temor a una posible separación de la región curda creció en
las últimas semanas, sobre todo cuando Barzani prohibió brevemente
el izamiento de la bandera iraquí en los edificios gubernamentales.
El origen del problema es una disputa sobre el crudo, la cual
refleja un prolongado enfrentamiento por el control federal en
Irak.
Aunque el parlamento ha evitado por ahora una crisis sobre la
amenaza curda del mes pasado, no ha podido aprobar una ley federal
sobre la distribución de la riqueza petrolera.