LA PAZ (AP) Los cuatro departamentos del oriente y sur de
Bolivia que se oponen al gobierno comenzaron deliberaciones para
asumir una posición conjunta contra el oficialismo, después de que
esté lograra declarar plenipotenciaria a la Asamblea Constituyente.
El presidente del comité cívico de Santa Cruz, Germán Antelo,
declaró el sábado a la prensa que lo perpetrado la víspera por el
oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) en la Asamblea ``es un
golpe contra la democracia y el estado de derecho''.
Santa Cruz, el departamento más rico de Bolivia, encabeza un
bloque regional con Beni, Pando y Tarija, conocido como ``la media
luna'', en rechazo de los planes del oficialismo por controlar la
toma de decisiones de la Constituyente, que debe escribir una nueva
constitución. Algunos de sus dirigentes incluso no han descartado
la posibilidad de una fractura territorial.
La oposición de esos departamentos obedece a lo que califican de
``creciente injerencia'' sobre la Asamblea con el desconocimiento
de convenios previos y la aprobación de la declaración de la
Constituyente como ``originaria''. Ese concepto implica plenos
poderes, por encima de los tres constituidos.
El artículo 1 del reglamento de debates de la Asamblea, aprobado
por el oficialismo y algunos aliados menores, también declara que
el gobierno es ``indígena y popular'' y que la Constituyente no
tendrá ninguna limitación, es decir que no reconocería a la actual
constitución ni a la ley de convocatoria al instituto.
La redacción del artículo también ha sido cuestionada por
algunos analistas, por considerar que no tiene base jurídica,
además de atribuirle a la Asamblea facultades ilegales.
El presidente Evo Morales, que promovió el que la asamblea sea
``originaria, plenipotenciaria y fundacional'', ha dicho que podría
dejar su cargo a disposición de la Asamblea.
Pero el principal partido opositor, Podemos, ha denunciado que
se trataría de una treta, pues dice tener información de que
inmediatamente Morales sería declarado primer mandatario por tiempo
indefinido y que gobernaría mediante ``decretos constitucionales''.
No ha presentado pruebas.
La oposición rechaza no solamente el que la Asamblea sea
``originaria'', sino también las intenciones declaradas del
gobierno de modificar el sistema de aprobación de la nueva
constitución.
El MAS cuenta con 137 representantes de los 255.
La ``Media Luna'' ya había cumplido un paro cívico el 8 de
septiembre contra el gobierno y ahora no descarta medidas
similares, llamar a un ``cabildo'' para que el pueblo se
manifieste, constituir de facto sus propios gobiernos autónomos e
incluso citar a un referéndum para determinar si sus pobladores
quieren seguir formando de Bolivia.
Las deliberaciones entre los dirigentes cívicos continuarán
hasta el lunes.