Noticias
Secciones
Servicios
Clasificado
Últimas noticias
Lo más comentado
EL MEXICANO

No más niños discriminados en el día de muertos

por Armando MAYA CASTRO
10/24/2018 7:42:00 PM
Se aproxima el mes de noviembre y, con él, las celebraciones católicas en honor de los muertos, que se han trasladado a las escuelas públicas de manera sutil, restándole importancia al artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que dispone que la educación oficial, es decir, la que imparte el Estado, debe ser laica y, por lo tanto, libre de elementos religiosos.

La situación preocupa por la pasividad del Estado cada vez que se colocan en los planteles de educación pública altares en honor de los muertos, obligando a la niñez no católica a participar con aportaciones económicas y de otro tipo en la instalación de dichos altares.

Esta imposición duele más por su arbitrariedad que por su irracionalidad, y porque soslaya el hecho de que México es un país religiosamente plural, con millones de no creyentes y con minorías importantes que profesan diversas creencias religiosas, todas ellas dignas de respeto.

Permitir que los espacios públicos sean empleados para difundir tradiciones religiosas con careta de tradiciones constituye un atentado contra el carácter laico de la educación, además de abonar al desafortunado incremento de la discriminación. Esta situación nos obliga a denunciar sin el ánimo de mortificar, pues se corre el riesgo de que tales prácticas desemboquen en lamentables actos de discriminación en perjuicio de los niños y niñas de México.

Por ningún motivo debemos permitir que la niñez de México se convierta en blanco de los ataques de los maestros que comulgan con ese tipo de prácticas. El deber nuestro es defenderlos con firmeza de los docentes que pretenden obligarlos a participar en dichas tradiciones, así como de aquellos que buscan coaccionarlos en el sentido de que se harán acreedores de reprobaciones, sanciones y multas si se niegan a colaborar en la colocación de altares para los muertos.

Lo anterior es lo que me preocupa de la llegada de Todos los Santos y Fieles Difuntos, las festividades que algunos apasionados autores califican como tradiciones prehispánicas que se han conservado desde épocas muy remotas.

En anteriores entregas he señalado en este espacio que la fiesta de Todos los Santos fue introducida en el año 835 por el papa Gregorio IV. La festividad "nació de la idea de honrar a los mártires en general, por ser imposible venerarlos en particular. Todos los Santos se amplió hasta dar lugar a otra fiesta, la de la conmemoración de los Fieles Difuntos, luego de que el alto clero permitiera que todos los muertos católicos, no necesariamente santos, fuesen recordados en una solemne ceremonia religiosa anual”, afirman los autores del libro El lenguaje de la inmortalidad: pompas fúnebres, editado por el Fondo de Cultura Económica.

Heriberto Robles Rosales afirma que el pontífice romano antes mencionado “instituyó la noche de todos santos con el propósito de eliminar la práctica del Samhai, que es el culto de la noche de brujas que se practica en Inglaterra, y que ha llegado hasta nuestros días a nosotros a través de la cultura estadounidense, y traída a nosotros por las cadenas comerciales que ven tal practica como una maravillosa oportunidad para la venta de disfraces y el fomento a la cultura del terror y del miedo”.

Pero volvamos a lo que realmente nos interesa, que es insistir en un hecho que debe ser aceptado por las autoridades, los maestros y la sociedad en general: que los altares y ofrendas en honor de los muertos deben quedar fuera de las escuelas públicas, y colocarse en los hogares de las personas que tienen dichas creencias, si ellos así lo quieren.

Habrá que recordar que el artículo 4° constitucional reconoce y garantiza el principio del interés superior de la niñez, por lo que en lo conducente dispone:

“En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral. Este principio deberá guiar el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas dirigidas a la niñez.”

Es justamente el interés superior de la niñez lo que todos debemos privilegiar hoy y siempre, tomando en cuenta que dicho principio implica, entre otras cosas, que la actuación del aparato educativo se alinee al ordenamiento constitucional.

Twitter: @armayacastro

/informacion/editoriales/3/16/editorial/2018/10/24/1057610/no-mas-ninos-discriminados-en-el-dia-de-muertos

MAS NOTICIAS

Comentarios

Las opiniones y comentarios expresados aquí no representan la opinión o el punto de vista de El Mexicano de ninguna manera. Evite escribir malas palabras e insultos. Los comentarios ofensivos serán borrados. Usted es responsable de lo que publica en el portal.