El señor Vidrio presentaba ebriedad incompleta y por ello fue canalizado a la Subprocuraduría de Justicia del Estado en Tijuana. Al día siguiente el escándalo estalló al trascender que en la Procuraduría había liberado al magistrado Roberto Vidrio, quien se desempeña como magistrado supernumerario en la Segunda Mesa del Tribunal de lo Contencioso Administrativo. En otras palabras, el señor Vidrio resuelve los conflictos donde se involucra a la autoridad. Vaya ironía.
Ya el director de averiguaciones previas Sergio Lagunas explicó que no hubo preferencia hacía el magistrado Vidrio. Señaló que el Ministerio Público está en posición de liberar a las personas que no arrastran algún antecedente de manejar alcoholizados.
Más allá del incidente que protagonizó al manejar borrachito, se dice que el abogado Roberto Vidrio se encuentra totalmente deprimido ante el fallecimiento del diputado local del PRI Gregorio Barreto Luna, quien además de ser diputado, también era el principal accionista de la empresa Calfia de Tijuana. La mayoría de las conocidas Calafias, pertenecían al señor Barreto.
Sépase que el diputado Barreto sostenía una constante comunicación y estrecha relación con el magistrado Roberto Vidrio, pues este último ha es responsable que muchas de las unidades de transporte público funcionen irregularmente. Está visto que Roberto vidrio adora todo lo relacionado con el transporte.
Quien no recuerda que en1997, durante el sexenio del extinto gobernador Héctor Terán Terán, el señor Vidrio fungió como director de Tránsito y Transportes del Estado. En julio de ese año, Humberto Estrada Rodríguez, un transportista de Tijuana, denunció que Roberto Vidrio había entregado 354 juegos de placas para taxi: todos de manera irregular.
A los días se conoció que esos juegos de placas, pertenecían a transportistas que no lograron revalidar sus permisos. Nadie se atrevería a decir que el señor Vidrio benefició a simpatizantes del Partido Acción Nacional (PAN). Humberto Estrada vendió los juegos de placas en 5 mil dólares.
De nada sirvió la molestia el entonces presidente municipal José Guadalupe Osuna Millán y su cuerpo de regidores. En este momento el transporte público era administrado por el gobierno estatal, aunque meses después fue transferido a los municipios. En ese momento, los gobiernos locales recibieron el transporte público convertido en una cochinada.
El señor Vidrio fue encontrado culpable de la venta de las placas sin autorización de sus superiores. La Contraloría Estatal lo acusó de hacer acuerdos con trabajadores del volante sin consultar a la autoridad. Vidrio benefició a muchas personas con simpatías panistas para que explotaran los permisos al margen de la ley.
Roberto Vidrio fue destituido del cargo en agosto de 1997, aunque los diputados de la actual legislatura lo nombraron magistrado supernumerario el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Nadie se atrevería decir que quien lo impulsó fue Gregorio Barreto Luna, a quien estimaba profundamente. Esa era una amistad de peso (o de dólares).
Desde que este hombre arribó al Tribunal de lo Contencioso, el señor Barreto se sintió mucho más tranquilo pues a pesar de la mala condición de las Calafias badie se atrevería a molestarlo. Estas unidades son auténticas cafeteras con ruedas que deberían ser aplastadas po la industria del reciclaje. Esos vehículos son considerados altamente peligrosos, pero nadie voltea a verlos. El extinto diputado Gregorio Barreto le cobraba a Vidrio su nuevo puesto.
Un personaje perfectamente empapado del tema, señala en tono de broma que Vidrio intentaba ahogar las penas que le invaden desde la muerte de Gregorio Barreto. Con la muerte de Barreto, seguramente a Vidrio se le acabó el negocio. Detractores de Barreto se disputan el control de esa empresa, pero Vidrio no tiene contacto con ellos. Que contrariedad. ¡Salud!
¿ Diferente?
Si quiere obtener la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) a la gubernatura de Baja California, el actual secretario técnico del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Óscar Vega Marín, debe seleccionar muy bien a sus asesores. El comentario viene a cuento porque la tarde del pasado viernes, Vega Marin sostuvo una reunión con el actual oficial mayor del gobierno de Baja California Raúl Leggs Vazquez.
En la conversación que protagonizaron, destacan las recomendaciones hechas por el señor Leggs. Le dijo a Vega Marín que si quería convertirse en candidato, entones debía proyectar una imagen “diferente”. Su “slogan” de búsqueda tendría que tener –justamente-- la palabra “diferente”. Vaya idea.
Para refrescar la memoria de la sociedad, identificarse como “diferente” fue el origen de la derrota de la ex candidata del PAN a la presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota. Ella transitó en su campaña con la frase “Josefina Diferente” .Esto le ganó la inconformidad del presidente Felipe Calderón, quien por cierto no solamente dejó de apoyarla, sino hasta la perjudicó.
El hecho que manejara la palabra “diferente”, se entendió como un deslinde para Calderón. Yo hare las cosas diferente, no igual que Felipe Calderón. Para el todavía presidente esta palabra resultó altamente peyorativa.
Comentarios; cicuta.info jaime.cicuta@gmail.com twitter@cicutajaime