VIERNES, 24 DE MAYO DE 2013
 
 

reflexión dominical

LA PROMESA SALVADORA DE JESÚS

Por Antonio FERNANDEZ

Publicado (Edición impresa)

…”Os digo, vosotros vais a llorar y gemir, mientras que el mundo se va a regocijar. Estaréis contristados, pero vuestra tristeza, se convertirá en gozo”… (Jn 16, 20)

Reza nuestra Santa Madre Iglesia en sus oraciones al Señor;…” ¡Oh Dios! Que das a las almas de los fieles un solo querer, concede a tus pueblos amar tus mandatos y ansiar tus promesas”…Jesús a través de su peregrinación, su palabra fue para dar a conocer la promesa del premio eterno, predicando por diferentes ciudades y regiones de Israel, su palabra cautivo, fascino y embeleso las voluntades y corazones del pueblo, hasta el punto culminante de reconocer en Jesús;…”¡Un gran profeta ha surgido entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo! Porque de Él recibe la abundancia esperanzadora de salvación del alma al exponer la generosidad y bondad del cielo, su enseñanza eleva la disposición de la gente cuando lo escuchan decir sobre el derecho que tienen de hacer suya la vida eterna y la posibilidad de alcanzar por si mismos la salvación de su alma, sirviendo a Dios y al prójimo, cumpliendo su doctrina y mandamientos, dando el verdadero sentido a lo dispuesto por Dios en la ley, dejando fuera las falsas interpretaciones que los dirigentes del Sanedrín imponían al pueblo, pues las predicaciones que perfilaban en la mente de la gente, esta aprecia la diferencia entre la doctrina de Jesús y la conducta y palabra de los sacerdotes del templo. El pueblo comprendió de Jesús una verdad que no conocían en el Sermón de la Montaña, donde el Señor desplegando armonioso sus labios habla de la Justicia del Reino y enuncia el Programa del Reino de los cielos al decir;…”Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos, Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que están afligidos, porque ellos serán consolados”… La voz de Jesús pausada y solemne fue taladrando los corazones endurecidos, apáticos, indiferentes y recelosos, como de los incrédulos, al grado de conmover su alma que vive un gozo interior en ellos desconocido, hizo que de ahí en adelante acudieran hasta donde se encuentra su Señor, a escuchar de Él su mensaje esperanzador. A este movimiento de espiritualidad promovido por Cristo en su peregrinación por el mundo, asistieron en varias ocasiones Pedro, Andrés, Juan y Santiago, quienes sin hacer ostentación han creído en Él, en su enseñanza, en su doctrina y en sus mandamientos que guardan en su interior y después vuelven a su labor de pescadores de peces. Jesús conocedor de los corazones y pensamientos de las almas, es atraído su corazón por la fe de esos pescadores, al ver que esta anidada en ellos, no importo fueran desconocedores de la ley, lo de valor para el Buen Pastor es su fe en Él, por eso sin esperar a mas tiempo, se fue en busca de sus ovejas para traerlas a su redil. Al estar frente a ellos, los fue llamando por su nombre y dóciles acudieron a Él. Los ha descubierto de entre la multitud que se reúne a escucharlo, sus almas resaltan por su fe en gran medida sobre los demás, y prueba del acierto de Jesús, es que al hacer el llamado, este fue correspondido por las almas que con fe creyeron es el Hijo de Dios hecho hombre. Habiendo aceptado el llamado del Señor ya no se apartaron de Él, asisten a sus predicaciones, aunque faltos de preparación y capacidad, muchas cosas no las comprendían, pero Jesús con paciencia y humildad les explica, confortados en su Señor, aprendieron a orar al Padre, vivieron los hostigamientos de los enemigos de su Señor, teniendo la dicha de ser testigos del poder y milagros de su Señor cuando devuelve la vida al hijo de la viuda de Naím y cuando Lázaro enferma y muere su Maestro lo vuelve a la vida, participan con Jesús en las multiplicaciones de los panes, cuando los salvar de la tempestad y Pedro al caminar como Jesús sobre las aguas, duda y se hunde, entonces el Señor le tiende su mano y lo salva, -De la misma manera de cómo obra con nosotros-fueron tantas las obras y predicaciones, todas ellas se guardan en su interior; Jesús se goza porque ve que el amor de sus discípulos es limpio y sincero hacia Él, por eso cuando hace el anuncio de su Pasión;….”Jesús declara a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas, y ser condenado a muerte y resucitar al tercer día”… Admirados de la explicación que les ha dado sobre como va a morir, se conmueven y entristecen, haciéndose los que no escucharon, pero un nudo en su garganta oprime su corazón, porque les es imposible que su Señor y Maestro con tantas virtudes y bondades vaya a sufrir las persecuciones y muerte como se los ha hecho saber. Jesús ha profetizado su muerte a los discípulos y estos invadidos de congoja, entienden que el pueblo traicionará a su Maestro; ¿Y que va a pasar? Mas llega el momento de partida y dice;….”Y ahora Yo me voy al que me envío, y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adónde vas?”…

Quizás muchas personas que están para morir, se lo hacen saber a los suyos como un hecho protagónico de lamentables consecuencias, pocos piden a Dios por la salvación de su alma y otros guardan silencio en lo que al arrepentimiento se trata conciliándose con Dios. Mas Jesús, desde con tiempo hace saber a sus discípulos lo que vendrá y en un acto sublime de su misericordiosa voluntad se entrega y estando en su agonía, entre otras muchos deseos de su corazón dice al de las almas;…He dejado Mí enseñanza, quien la cumpla estará conmigo en la eternidad… Así es como Jesús, anima y consuela a sus discípulos, lo hace también con todas las almas, al darles a entender;…Cuando ya no este en el mundo, el Espíritu Santo vendrá y comprenderán en todo detalle su obra… Los exhorta a continuar con el mismo celo, amor y entrega y será hasta que Él este a la derecha del Señor en la gloria, cuando ya no preguntaran nada, porque todo lo conocerán. Jesús desea que salgan de sus zozobra y con dulzura amorosa les esta diciendo;…Ya no estén tristes ¿Porque ya no se interesan como antes lo hacia, de saber lo mío? Y ahora que me voy a mi Padre, debieran preocuparse en saber a donde voy, pero en su mente y su corazón, la tristeza no los deja comprender los bienes que vendrán para cada uno después de mi partida… Así es como en las tribulaciones de la vida, Jesús nos da no uno, sino muchos caminos para superarlas, que no los vemos, ni los escuchamos por estar encerrados en un problema, que no aprecia la luz de su misericordia, porque la fe aprisionada no da cause a obrar en el interior del alma. Los discípulos no palpan ni perciben el gozo que Jesús recibirá de su Padre al tenerlo a su lado, porque el agobio de la pena es mas fuerte, hasta que la voz de Jesús dejándose escuchar penetra sus corazones al decir;…”Sino que la tristeza ha ocupado vuestros corazones porque os he dicho esto”… Continua Jesús;…”Sin embargo, os lo digo en verdad: Os conviene que me vaya; porque, sí Yo no me voy, el Intercesor no vendrá a vosotros; mas si me voy, os lo enviaré”…Se refiere Jesús al Don del Espíritu Santo, apreciemos que es su propio espíritu, que lo obtuvo para nosotros de su Padre, en premio obtenido al derramar su precisíosima sangre, que con ella se aplaco la justicia divina, reconciliando a los hombres con Dios y quedaran preparados para recibir los bienes del cielo. Por lo que se comprende que el Espíritu Santo nos fue dado, hasta que Jesucristo entra en la gloria y se sienta a la diestra del Padre. Y viene el momento de la querella nos dice Jesús;…”Y cuando Él venga, presentará querella al mundo, en orden al pecado, en orden de la justicia y en orden al precepto de juicio”…Nos dice San Agustín;…” ¿Por ventura, no arguyó Jesús al mundo de pecado, de justicia y de juicio? ¡Cierto que sí! Mas para que entendamos por el Espíritu Santo la caridad de Dios se ha difundido en nuestros corazones, y con ello hemos conquistado nuestra libertad de argüir con Cristo al mundo de pecado”…Continua explicando la causa de la contienda;…”Por Orden al pecado, porque el mundo no ha creído en Mí”…Los Apóstoles en nombre del Espíritu Santo, podrá reclamaran al mundo el pecado por el que ha rechazado a Jesús;…”En orden a la justicia, porque Yo me voy a mí Padre, y vosotros no me veréis más”…Voy al Padre humillado y abatido, pero reconocido, aclamado, enaltecido y glorificado de Mí amado Padre;…”En orden al juicio, porque el príncipe de este mundo está juzgado”…

El Espíritu Santo dará contra el espíritu del mundo-el demonio- testimonio atroz contra el malvado, al que le demostrara la maldad y malignidad con las que acostumbra engañar el inicuo engañador, puesto que su jefe es Satanás. Quedando demostrada su acusación, que es la causa de Cristo, queda también demostrada a la sabiduría humana, la condenación de Satanás, al que por sus obras, tentaciones y actos esta fuera de las almas. Esto no es tan fácil, el tentador pugnara por hacer suyas las almas, a las que empuja por la incitación a un paganismo donde el ídolo ya no es de barro, sino el codiciado dinero, la posesión de la riqueza, hacer cree en la efímera satisfacción de actos perversos, dividir la familia donde los padres van los contra hijos y estos contra los padres y finalmente el padre contra la madre, su acción es dividir la humanidad en dos frentes, los pobres contra los ricos, los buenos contra los malos, el estudiante contra su maestro, el obrero contra los patrones, una estrategia perversa por él cual dice vencerá, esto es lo que Satanás entre otras muchas acciones urde para reinar en las almas que han caído en su férula. De ahí que la fe y el amor a Cristo nos de la fuerza necesaria para que reine en nuestra alma al acechar el pecado, ante ello la acción y obrar del Espíritu Santo, guardará mas bienes para cuando instruya a los Apóstoles, por ello Jesús obra con prudencia ante el estado anímico de sus discípulos al decir;…”Tengo todavía mucho que deciros, pero no podéis soportarlo ahora”… La inteligencia humana es muy corta, por eso da a conocer las cosas necesarias por el estado en que se encuentran, no podrían soportar escuchar mas por la amargura. Jesús profetiza;…”Cuando venga Aquél, el Espíritu de verdad. Él os conducirá a toda verdad; porque no hablará por Sí mismo, sino que dirá lo que habrá oído, y os anunciará las cosas por venir”… El Espíritu Santo habló a los profetas e inspiro los libros del Nuevo Testamento, ahora;…“Os anunciara las cosas por venir”… Que son esperanza y razón para preocuparnos en conocer y convertir su promesa en camino de salvación. La revelación se completo hasta que los Apóstoles recibieron del Espíritu Santo, después de Pentecostés, la manifestación de las verdades que con las que Jesús les enseño, y constituyeron el deposito de la fe. He aquí el orden de los asuntos del cielo, tan acostumbrados en pasar por alto cosas de poca monta, decimos ¿Para qué? Jesús nos enseña la exactitud de la revelación y entender que el paso a la otra vida, será hasta llegar la justicia divina y ahí no habrá apuración, sino lo que el Señor determine.

hefelira@yahoo.com

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