El derrumbe de un cerro en la carretera escénica Tijuana-Ensenada el domingo reciente mantiene varias kilómetros de la vialidad sin acceso al tránsito vehicular y a cinco familias hospedadas con familiares porque sus viviendas quedaron inhabitables.
Luis Mendoza Garcilazo, investigador del CICESE asentó que lo ocurrido sobre la vialidad es obra del hombre y se debe en gran medida a que tres de las cinco viviendas afectadas carecen de drenaje y desde hace tiempo erosionaban el suelo con agua y desechos que terminaron por derrumbar las viviendas.
Además, hay que tomar en cuenta lo que ocurrió hace muchos años en la zona, desde que se construyó esa vialidad que si bien es vital para conectar a Tijuana y Playas de Rosarito con el puerto de Ensenada, pasa por una zona de fallas que seguirán afectando la carretera.
El CICESE tiene identificadas por lo menos cinco zonas de peligro de derrumbes en la carretera escénica, lugares que seguramente no deberían estar habitados, pero como ocurre en otras zonas federales se encuentran invadidos por personas que construyeron sus viviendas como se les ocurrió y no están conscientes del riesgo en el que se encuentran y en el que colocan a los automovilistas que transitan por el lugar.
Lo que ocurre en el sitio es la historia de siempre, conformada por una autoridad que no sustenta sus obras en terreno suficientemente firme, ni impide asentamientos humanos irregulares que terminan por colapsar.