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Este año se cumplen 200 años del inicio de la lucha por la independencia de México de la corona española, lucha que fuera iniciada por el patriotismo de un pueblo que anhelaba ser libre y autodeterminarse para beneficio propio. Para que se acabaran las diferencias sociales o cuando menos que disminuyeran en lo máximo posible.
O sea que uno de los postulados más importantes de la lucha de los mexicanos fue la libertad como vehículo indispensable y como presupuesto necesario para hacer lo que el pueblo quiera siempre que la ley no se lo impida.
La libertad ha sido bandera de muchos líderes que a través de la historia han luchado arduamente para liberar a sus pueblos o a sectores de ellos de la opresión y de la discriminación.
Ghandi, Lincoln, Martin Luther King, Hidalgo, Morelos, Bolívar, Gómez Morín, y tantos otros líderes comprometidos con sus pueblos fueron y han sido protagonistas en la lucha para liberar de las cadenas de la opresión de sus pueblos, para liberarlos y crear mejores condiciones de vida y desarrollo para los seres humanos.
Solo quien es libre tiene a posibilidad de progresar a través del trabajo fecundo y de la posibilidad de decidir hacer lo que más le convenga, siempre cuando, reiteramos, se ajuste a los márgenes que la ley le permite.
La libertad de credo, de asociación, de libre manifestación de las ideas, de trabajo, de educación y de ejercer el voto y ser votado, son garantías que establece nuestra constitución y deben ser ejercidas por las y los mexicanos de manera libre y ordenada, alejados de toda duda y de todo intento de manipulación, porque de no hacerlo así se traiciona a aquellos líderes que lucharon incluso ofrendaron su vida por legarnos una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos.
Gómez Morín fundó un partido porque consideraba que el gobierno post revolucionario había castrado la mente y la posibilidad de las y los mexicanos de decidir libremente el presente y futuro de sus vidas.
Se enfrentó con un grupo de mexicanos valiosos y valientes hasta lograr mover las almas y los corazones de un pueblo que anhelaba la libertad para autodeterminarse a la luz de los preceptos constitucionales que si bien es cierto estaban plasmados en nuestra Carta magna, eran letra muerta porque el régimen se encargaba de hacer nulos dichos derechos.
Quisiera abordar los casos de intento de manipulación de los gobernantes de los diversos partidos que han creado una manera de pensar en las personas que trabajan en el servicio público. Estos gobernantes les han hecho creer que los puestos que desempeñan son concesiones graciosas debido a que su pensamiento es autoritario y ellos mismos se lo creen pues consideran que son los dueños de las instituciones que gobiernan, olvidándose que fueron esas mismas personas las que los llevaron a ocupar el puesto que ostentan y no a la inversa.
Por eso es importante que aquellos que trabajan en las oficinas públicas sean hombre y mujeres libres. Que no se vayan con la finta y se menosprecien. Por el contrario deben ejercer sus libertades a la luz de la conciencia y la realidad.
La mayoría de ellos son personas que han luchado por la democracia y el puesto que ostentan se lo han ganado a pulso y en consecuencia, quienes les deben el puesto a ellos son los que encabezan los gobiernos y no a la inversa.
Sin embargo, hay que hacerles ver a los empleados públicos que son personas dignas y valiosas que valen mucho y que deben mejorar su autoestima y entender que ellos deben ser libres y romper las cadenas que los limitan a ejercer sus derechos con libertad. A ser libres de decidir por quien quieren votar.
Es condición insalvable de cualquier democracia, que sus ciudadanos sean realmente libres de conciencia y acción para que la nación se supere y cada vez haya más ciudadanos y no solo entes autómatas que acatan ciegamente las órdenes de quien dirige las instituciones, porque de no hacerlo, estaríamos desviando el objetivo de la democracia, que entre otras cosas nos impone la necesidad de formar ciudadanos libres que deciden por sí mismos y no por quien falsamente les hace creer que le deben casi la vida, por haberles abierto las puertas de su casa. Patrañas. Despierten y hagan honor a sus libertadores. No se dejen esclavizar por nadie y mucho menos con mentiras. Muchas gracias.