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TIJUANA. Ante la escalada de aumentos de precios que se registró en diciembre, en el curso de esta semana se solicitará al gobierno federal un incremento salarial de emergencia, informó el profesor Enrique Parra Romero, coordinador regional de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
Denunció que antes de que entrara en vigor el alza en las gasolinas, lo que ocurrió a partir de ayer, aumentaron de valor alimentos procesados como el pan de caja, atún, aceite, arroz, frutas y verduras, así como la carne, leche, huevo y la tortilla, que se disparó de los 11 hasta los 13 pesos.
Señaló que con estos incrementos, la mayoría de ellos que se registraron en diciembre, quedó “pulverizado” el reciente aumento del 4 por ciento que se autorizó para los salarios mínimos, porcentaje que no puede más que catalogarse como ridículo y una burla para los trabajadores.
Parra Romero anunció que en la ciudad de México se realizará esta semana una reunión nacional de dirigentes de la FSTSE, en la que se unificarán criterios para revisar la propuesta de solicitar en los próximos días un aumento salarial de emergencia, porque de seguro vienen más alzas.
Comentó que el anuncio del incremento en las gasolinas fue el detonante que generó que los comerciantes se anticiparan y aumentaran los precios de la mayoría de los productos alimenticios desde el mes de diciembre.
Indicó que en la reunión nacional de dirigentes se planteará también la urgente necesidad de que la revisión salarial se realice a fines de enero y no hasta mayo como ha ocurrido siempre, porque si es hasta ese mes entonces el aumento salarial que se consiga quedará en la nada.
Manifestó que se avizora una situación económica extremadamente difícil principalmente para aquellos trabajadores que perciben bajos ingresos, como consecuencia de la espiral inflacionaria que se desató desde diciembre y que todavía no se ha detenido.
Expresó que los salarios no alcanzan ya para satisfacer las necesidades más elementales de la clase trabajadora, lo que ha empezado a generar un ambiente de irritación social y laboral en algunas regiones del país que podrían desembocar en manifestaciones de protesta y huelgas.