Reporte sobre política

por Ernesto Julio Teissier
8/26/2005 12:00:00 AM
La división provocada en el PRI por las maniobras del casi expresidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, entró anteayer en una fase crítica cuando el sonorense, respaldado por una minoría de los 1,300 miembros del Consejo Político Nacional del partido, se lanzó contra la maestra Elba Esther Gordillo, secretaria general tricolor en funciones y lideresa del poderoso y bien organizado Sindicato de Maestros; mientras tanto, el proceso para seleccionar al candidato del partido tricolor a la presidencia de la república pareció estancarse cuando Arturo Montiel, gobernador del Estado de México y uno de los precandidatos, acusó a su rival Roberto Madrazo de mentiroso, y de que en los círculos políticos de la capital trascendió que el eslogan de los primeros promocionales que el equipo de Montiel enviará a la TV tienen el lema de “No permitas que le den otro Madrazo al país”.

Al parecer, el frente de “los tres sectores” que Beltrones había intentado usar en la víspera, el martes, se ha quedado sin uno de sus integrantes: la tarde del miércoles, la maestra Elba Esther se reunió en privado con Heladio Ramírez, de la Confederación Nacional Campesina; a la junta asistieron también Eduardo Bernal, en representación del diputado Beltrones, que dirige la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) y con Carlos Aceves del Olmo, a quien envió en su sitio el líder cetemista Joaquín Gamboa Pascoe. (En la primera embestida de Beltrones, los personeros del sonorense dieron a entender que habría junto a él un frente unido en que estarían los líderes de los sectores campesino, obrero y popular del PRI, que por cierto han dejado de tener la macicez, el número y la fuerza electoral que tenían diez o quince años antes, cuando aun vivía Fidel Velázquez.

La reunión de la maestra Gordillo con Heladio Ramírez y los representantes de los otros dos sectores del PRI tenía por objeto se dijo en círculos cercanos a Beltrones, impedir que prospere una propuesta “jurídica” que obligaría a la lideresa magisterial a que aceptara reemplazar a Madrazo pero, en un plazo no mayor de sesenta días, convocar a elecciones para renovar la presidencia del tricolor, en tanto que ella regresa a la secretaría general. También se ha dicho que en la asamblea del Consejo Político Nacional que se efectuaría la noche de ayer los grupos beltronistas presentarían un “punto de urgente y obvia resolución” al que se ha llamado “de prelas y te vas”. La explicación es que se trata de que en un sólo acto el CPN reconozca la prelación que el artículo 164 de los estatutos otorga a la profesora Gordillo para reemplazar a Madrazo, pero a condición de que de inmediato convoque a elecciones para renovar la dirigencia partidista.

Los corrillos beltronistas dijeron que se menciona, para defender a la profesora Gordillo, a Tomás Yárrington, Enrique Jackson, Miguel Ángel Núñez Soto y el propio Arturo Montiel, que “estarían dispuestos a ir hasta a los tribunales”. El artículo 164 de los estatutos simplemente dice que, en el caso de ausencia del presidente del PRI que ha sido designado por una convención nacional, la vacante debe ser cubierta por el secretario general en funciones; no se habla para nada de plazos ni tampoco se mencionan las reglas para que el presidente sustituto del partido convoque a elecciones para escoger legalmente a un presidente definitivo del organismo. Quien metió en el problema al Consejo Político Nacional, nombrado por Madrazo entre los integrantes de la “vieja guardia” (exdirigentes partidistas, exsecretarios de estado, exgobernadores, exsenadores, exdiputados y todo el resto del grupo al que Reyes Heroles llamaba “la clase política priísta”), fue precisamente Manlio Fabio Beltrones, con el argumento “huizachero”, leguleyo, de que el Consejo Político constituye la máxima autoridad del partido, y tiene también derecho a opinar tanto acerca de la permanencia de la profesora en el cargo como acerca del plazo en el que deberá convocar elecciones para sustituirse a sí misma.

Los grupos beltronistas, respaldados por los miembros del CPN que son afectos al sonorense (y que de acuerdo a las estimaciones del propio Madrazo sumarán unos quinientos, del total de más de mil trescientos del pleno de la asamblea) minimizaron la fuerza política y la convicción priísta de la profesora Gordillo con el argumento de que “a pesar del magisterio, el PRI ha ganado elecciones”.

También acusaron a la maestra de haber utilizado a los profesores para apoyar a partidos diferentes al tricolor en estados como Oaxaca, Aguascalientes y Veracruz. Este cargo tiene toda la pinta de ser una calumnia: el mayor de los grupos disidentes del SNTE, y por lo tanto enemigos de la lideresa, está precisamente en Oaxaca.

La estrategia acordada por los beltronistas para la asamblea de la CPN de anoche incluía una agenda de cinco puntos que en realidad serían una cortina de humo para llegar al apartado de asuntos generales, donde el tema a plantearse sería el relevo de la dirigencia y el período que deberá permanecer en ella la diputada Gordillo Morales. El diputado federal por el Estado de México, Enrique Bernal, segundo de a bordo en la Secretaría de Organización, que se integraría al CPN inmediatamente antes de empezar la sesión, ha escrito un documento sobre el artículo 164 de los estatutos, con una interpretación que establece que el secretario general del partido tiene una “prelación” para reemplazar al presidente del mismo... pero también hay un derecho del CPN para elegir al dirigente máximo del PRI: la misma teoría que desde el principio ha sostenido Manlio Fabio Beltrones.

Los observadores independientes, entre los que hay algunos que hablan de la “infidencia” de Beltrones, consideran que el PRI ha entrado en un camino que, “un poquito adelante ya no tiene salida ni regreso”.

eteissier@stx.rr.com

Fuente:

http://www.el-mexicano.com.mx/informacion/editoriales/3/16/editorial/2005/08/26/129752/reporte-sobre-politica