POR UN MUNDO SIN ARMAS
No es una fecha señalada para el despilfarro, pero sí para el derroche; nada que ver con magia “potagia”, pero si con ilusiones; tampoco con loterías del Estado, pero si con el número de días que las gentes de la ciudad de Zaragoza se ilusionan, derrochan y juegan con la magia del tiempo, para convertir su ciudad en una opción para la Paz en vida.
Es un trabajo diario donde millones de sueños se resisten a la militarización, de la nuestra y de todas las tierras; a la fabricación de armas que trafican con los cuerpos de seres humanos; a la instalación de bases espía que dibujan estrategias de guerra y aniquilación al antojo del mundo que empobrece, para robar los recursos naturales, mantener y esparcir el sueño americano. porque millones de personas no soportan sentirse cómplices del diseño de la nueva cartografía mundial.
Es tal la intensidad de la energía humana que no encuentra barreras físicas, ni políticas que la detengan. Adquiere la forma de red internacional, el color del antimilitarismo y la voz de una acción directa No violenta. Su nombre; *Faslane 365* y su objetivo; presionar para el desarme de las armas nucleares británicas.
El próximo fin de semana 17 y 18 de marzo un grupo de personas de Alternativa Antimilitarista-MOC del Estado español, se unirán a la campaña internacional de acciones de bloqueo contra los submarinos nucleares Trident, entre ellas hay una zaragozana.es un proyecto de resistencia civil que pretende presionar al Gobierno británico, para conseguir el desarme de armas nucleares, mediante un bloqueo pacífico durante todo este año.
De esta manera, desde el Colectivo de Objeción y Antimilitarismo, grupo local de Alternativa Antimilitarista, damos nuestro apoyo a los grupos pacifistas y antinucleares del Reino Unido y sus reivindicaciones de desmantelamiento del arsenal nuclear británico y reforzamos los lazos para consolidar una red antimilitarista a nivel continental que sea capaz de exigir la desmilitarización de la tierra, aquí, en Zaragoza y en cualquier parte del mundo.
Bibiana Cabrera