Molestos, e irritados se encuentran los habitantes del vecino estado de
Baja California Sur, por la desición al vapor que tuvo el Presidente de México
Felipe calderón Hinojosa, que en complicidad con el titular del INEGI, Mario
Reyes, decidieron - por sus pistolas- cambiar el nombre a la famosa y visitada
Isla Cerralvo, e imponerle el de Jean Costou, sin consultar ni a sus legítimos
propietarios, la familia Ruffo, muchos menos a sus habitantes. Y a mas de 400
años , el presidente de México y los del INEGI, deciden borrar, de un plumazo,
su nombre original, para imponerle el de Jean Custou, el famoso oceanólogo francés
que si bien propició la fama mundial del Golfo de México, no es suficiente para
eliminar la historia de un pueblo.
En Baja California Sur hay indignación por este hecho, y la misma familia
Ruffo, hará valer sus derechos para evitar que se consume el cambio de la Isla, sin consulta, sin permiso,
sin nada.
El mal ejemplo lo puso ahora el primer mandatario de la nación. La hermosa
Isla, se localiza a 65 kilómetros de La Paz BCS capital sudcaliforniana, es una de las
más extensas, y cuenta con intensos cañones submarinos, arrecifes de coral y
innumerables especies de peces. Cuenta con una superficie de 14 mil hectáreas
de extensión y 25 kilómetros de largo, es propiedad privada, no así sus playas,
pero si alguien desea explorar, si requiere del consentimiento de la familia
Ruffo y de las instituciones de PROFEPA. Felipe Calderón abuso de su poder,
como jefe de la nación, de eso no hay duda.