Sé que quizás no
sea el mejor medio para intentar hacer llegar esta carta al Presidente, pero mi
tristeza e indignación me lleva a contactarles.
Ojala puedan
publicar mi carta que representa la voz de muchos mexicanos que día a día
luchamos por nuestro país. Gracias de antemano por su atención.
Estimado Sr.
Presidente: Mucha gente voto por usted convencida que sería una buena opción
para ver a México salir adelante. Esta mañana, no pude más que sentir una
enorme tristeza al escuchar la noticia en relación a los diferentes aumentos en
los impuestos. ¿Cómo piensa frenar la oleada de actividades económicas
informales que esto causará? En lo particular y en nuestro papel de
micro-empresarios me siento en la misma dirección que el salmón; contra
corriente. No encontramos estímulos para crear más empleos y por otra parte
creo que estas medidas no harán otra cosa que provocar más evasión de
impuestos. Amo a mi país y cada día luchamos porque al final de quincena
nuestros trabajadores puedan cobrar su nomina. Sepulto mi esperanza de poder
dar aumentos de sueldo, proporcionar mejores condiciones de trabajo y dar
oportunidad de educación y capacitación... También sé que usted y todas las
personas que toman este tipo de decisiones hará caso omiso a este mensaje y que
mis palabras, al igual que la de mis compatriotas, se las llevará el viento. Le
confieso que esta mañana tenía toda la intención de comenzar a recabar firmas
entre nuestros amigos micro-empresarios, que al igual que yo, estaban atónitos
con la noticia... quería llevar estas firmas a algún medio de comunicación para
mostrar nuestra inconformidad ¿sabe cuál fue la reacción de la mayoría? La de
"no participación" por miedo a represalias. No soy más que eso, un
salmón nadando contra corriente que tarde o temprano será pescado por usted y
nuestro gobierno, me servirán en una vianda y formaré parte de sus lujosos
banquetes para al final terminar en el retrete.
Buen provecho Sr. Presidente. Karla
Castellanos Zapopan, Jalisco. 20 de octubre de 2009