Muy buenas
tardes, mi nombre es Rebeca De la torre, tengo 18 años, acabo de egresar de la
Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas, mientras estaba en sexto semestre en la
preparatoria no pude vender ni un boleto, de los 10 que nos dieron a cada
alumno (en algunos casos 15), con un costo de cien pesos cada uno,
probablemente ustedes se enteraron de la protesta que hubo por la cantidad de
boletos y lo difícil que esta la economía en nuestra ciudad y el mundo entero,
muchos alumnos terminan por pagar los boletos de su bolsa pues es un requisito
para reinscribirse lo cual me parece un pisoteo a nuestros derechos.
Mi denuncia es la
siguiente, yo puse todo mi esfuerzo durante los tres años que estuve en la
preparatoria, nunca hice un examen extraordinario ni reprobé algún parcial,
cumplí mi parte y me esforcé para lograr entrar a la universidad, lo cual
logre, pero aun no tengo mi certificado, ¿la razón? No tengo mil pesos para
saldar los boletos que no pude vender. No soy la única, existen varios casos y
cada generación la situación se repite, es una lastima que nuestro esfuerzo y
dedicación al estudio valga mil pesos cuando la ley supuestamente nos garantiza
una educación gratuita.
¿Por que si en
las escuelas primarias se sanciona a los directores que cobran cuotas de
inscripción, no se ha investigado nada contra el director de “la Lázaro” que
año con año pone como requisito de inscripción firmar un papel en el cual te
comprometes a pagar la cantidad de boletos que se te asignen? En mi primer año
me dieron seis boletos con un costo de cien pesos cada uno, para cuarto
semestre fueron siete, y en sexto diez boletos. ¿Que pasara dentro de 3 años?,
¿Cuanto dinero necesita?, ¿porque lo invierte en rejas y proyectos que
nunca se finalizan como la guarida de los jaguares?, ¿por que la calidad de la
educación no aumenta si hay tantos ingresos?, será que ya es tiempo de un
cambio, será que ese director ya termino su trabajo ahí.
La inconformidad
de padres y alumnos crece pero las autoridades de la Lázaro las esconden detrás
de grandes ceremonias con invitados especiales y presentaciones culturales
fantásticas.
Las verdaderas
necesidades de la preparatoria y su alumnado no son atendidas, si el dinero que
se recauda en la rifa anual se destinara a verdaderos proyectos que beneficiaran
a la mayoría de los estudiantes otra cosa sería, pero una cafetería bonita,
pasto sintético y rejas por todas partes… cuando podría invertir en cañones y
equipo didáctico, equipar los talleres que tantas deficiencias tienen o tal vez
otorgar becas a quienes se les dificulta pagar los 800 pesos de inscripción (si
no aumento la cantidad).
Pero ya es
suficiente, la PFLC somos todos los que estuvimos y están en sus salones
y queremos ser escuchados. Les pido su ayuda, esto no puede seguir así, honestamente
mientras cursamos sexto semestre mi grupo y yo intentamos hacer protesta pero
siempre trataron de callarnos y no recibimos apoyo de otros alumnos por miedo a
represalias como esta, el negarnos nuestro certificado. Necesitamos que nos
apoyen y que apoyen a quienes aun siguen ahí y cada año seguirán llegando.