Para podernos
difundir la cultura de México en una das fiesta mas grande del mundo o Carnaval
de Brasil empezamos con la construcción de los "murales" - Frida y Rivera,
enseguida contamos un poco de la formación del pueblo Azteca, serpiente
emplumada. Llegada de los españoles...revolución, comida, fiestas, arte,
religiosidad, México, el paraíso de los
colores bajo el signo del Sol.
Cierra los ojos,
permítete aflorar los sentidos, Hazte
lleno de emoción, para viajar y probar siente el calor del sol que nos abraza y
nos convoca a reír y a celebrar, la señal vital del tiempo de festejar. Del honor
de coronar, con toda pasión, nuestra unión con la vida Traducida en forma de
carnaval. Es hora del homenaje a una nación guerrera, hermana de alma, caliente
y tenaz, latina. Por la mágica retina, celebrar La creación. Nacida de los
diseños en carbón de un artista. En la paleta de los colores geniales de Rivera
y de Frida, crear, valorar, mezclar las razas. Reclamar la ideología mestiza, inspirar
un arte a servicio del pueblo, arte que vibra, trasborda de alegría. Pintar en
los murales, los colores intensos, vivos de libertad para invadir las barandas,
tomar las calles en dibujos radiantes, explorar en creatividad espontánea; Y
contar las narrativas de a diario en las antiguas lecciones del pasado, agregar
el valor de las memorias, de fábulas de luchas y de glorias. Hacer florecer, en
medio a las sombras, ciudades de los sueños. Lugar donde se hacen los Dioses.
Recordar el resplandecer de los templos sagrados de Dioses agrarios de las pirámides
del Sol y de la Luna de los palacios bordados con piedras de jade y turquesa
perdidos en el crepúsculo donde se terminan mitos y creencias del legado
cosechado por las manos del invasor el oro y la plata, maculados, tesoros
codiciados por piratas, cruzan el Caribe rumbo a ultramar y en las batallas de
la ambición, regidas por el dolor sin honor ni glorias, el baúl que encuentran
es el de las almas, en el fondo del mar. La lámina afilada de la degradación es
la catequese del miedo, hermanada con las nuevas enfermedades y el hambre. Que
se aflige pero, con las campanas que doblan y anuncian el brado de la lucha. El
grito que resuena evoca una independencia pálida, sin color, sin tierra y
libertad. Que clama por sus héroes nacionales, caudillos, generales del pueblo,
de lienzos rojos, sangre guerrera de los campesinos, de los rancheros, líderes
mestizos de sombrero, Pancho Villa y Zapata. Viva la Revolución, viva la mezcla
de ingredientes que sazonan esta tierra, de sol y tequila, de señoritas de ojos
negros y pelo flojo, de mariachis e indios, de corazones nobles y sentimentales,
echando de menos la sonrisa de Cantinflas. Vivo en la alegría de los perfumes
y sabores, de los Tacos, tortillas y Chiles. En el clima de las costumbres, de
los días de fiesta en los que la música y el baile, llenan de vida lindos
vestidos de trencilla que rodean en un bailado multicolor de tradición local.
Disfrazada de esqueleto, bienhumorado, que celebra el día de los muertos. Un
paraíso natural que no rima con tristeza patria mayor, orgullosa de la
capital, la ciudad monstruo de la Babilonia de la frontera, del Pote de Oro, de
la capital de la plata, de la ciudad de los Ángeles, de escenarios mágicos
donde se pierde el aire de recuerdos dulces, sabiendo a victoria bajo los
saludos de los sombreros, la conquista verde y amarilla en una tierra gloriosa,
dueña de una historia esculpida en piedra, contada en el arte de las paredes
que hablan real, por el sudor de hijos fuertes, que insisten en renacer. Para
rogar a la Virgen, su bendición. La Viradouro entonces abre el corazón con sus
sentidos aflorados se une a México, lleno de amor y coraje, Para seguir el
camino de la felicidad Cubierto por rosas, sin espinas Iluminado por el eterno
Signo del Sol y por la fe en Guadalupe Es Carnaval, es Alegría, es México.
Texto: Edson Pereira
y Junior Schall
Traducción: Joice
Hurtado
Presidente: Marco
Lira