Durante
las últimas semanas los mexicalenses que transitamos por el Bulevar Lázaro
Cárdenas hemos sido testigos de el caos en que se ha convertido. Siendo este Bulevar
una de las vías más transitadas en toda la ciudad (si no es que la más transitada),
es utilizada diariamente por jóvenes estudiantes, amas de casa, toda clase de
obreros y trabajadores, tanto en vehículos particulares como en algún tipo de
transporte público, sea este autobús, taxis de ruta o taxis particulares, ya
que es una de las llamadas “vías rápidas” de la ciudad gracias a las
remodelaciones que con el tiempo se han venido haciendo, con el fin de que no
se creen los famosos “cuellos de botella”, para que el trafico no sea excesivo
pues.
No
pongo en duda que el Gobierno esté trabajando para la ciudadanía, al contrario
se le agradece, ya que como estudiante de la Facultad de Ciencias Humanas de la
UABC, diariamente para llegar a mi destino utilizo el Bulevar Lázaro Cárdenas,
y tenía que andar sacando vueltas a numerosos “baches” que me topaba en mi
camino. El fin del Gobierno es bueno, mejorar el estado de las calles es algo
que nos beneficia a todos, pero las medidas que están siendo tomadas para la
renovación del boulevard no son exactamente las mejores para todos. Para que algo
sea bueno, tiene que ser bueno para todos y no solo para algunos cuantos y
tampoco el fin (aunque sea bueno, justifica los medios).
Las
horas en que trabajan son (y pareciera adrede) las horas en que mas transito
hay, son miles las personas que salen de sus trabajos, que se dirigen a sus
casas, o a la escuela a esas horas, y no solo eso, son horas en que el calor es
excesivo. Esto conlleva a un mal humor, lo que nos lleva a un estrés colectivo
de automovilistas que están atorados en el trafico, queriendo llegar a su
destino, molestos y acalorados. Y aunado a todo esto ¡un solo carril para
todos!. Lo que antes nos tomaba 5
minutos ahora nos lleva (si bien nos va) 20 minutos. Eso cuando el mismo calor no hace que a uno
de los autos se caliente, no pueda andar más y detenga el tránsito vehicular
aun por mas tiempo.
Esto
no solo repercute en nuestro estado de ánimo, si no en nuestros destinos:
llegamos tarde al trabajo, a la escuela, a la cita, a la entrevista, dejamos
esperando a alguien, en fin, un sin número de casos.
¿Por
qué simplemente no trabajar a horas en que el sol haya bajado y no haya tanto
transito? ¿Es que acaso no sería mejor? ¿No se les facilitaría mas trabajar
cuando el sol no está en su máximo esplendor y los automovilistas no está
desesperados por llegar a sus destinos?
Tomemos
como ejemplo a nuestro vecino más influyente: Estados Unidos. Las calles de
Estados Unidos, generalmente se encuentran en buenas condiciones, y también,
como en México se les tiene que dar mantenimiento cada cierto tiempo. Pero a
diferencia de lo que aquí en Mexicali se ha venido presentando durante el
último mes, el Gobierno estadounidense trabaja de madrugada. Si, cuando el
transito tiene su menor auge y no hace calor, lo que facilita el trabajo,
haciéndolo mucho mas rápido. ¿No es esto lógico? Si las condiciones laborales
son mejores, obviamente el trabajo es más eficaz.
¿Por
qué entonces nuestro Gobierno utiliza las horas menos adecuadas para esto? No
solo perjudica como ya mencione a las miles de personas que día con día
transitan por el Boulevard, si no que pone en peligro a los trabajadores. Las
condiciones que se viven entre 12 del medio día a las 5 de la tarde en Mexicali
no son exactamente las más óptimas para trabajar bajo el sol. ¿No sería más
favorable una jornada laboral de 9pm a 5am? No hace calor y durante la mayor
parte del tiempo el tráfico será mínimo. Esto no solo beneficiaria a los
trabajadores, sino también a los
automovilistas. Otra opción sería crear rutas alternas. Cerrar por un lapso
determinado el tramo en reparación y desviar el transito a rutas alternas para
que no se estanque.
Ya
mencionaba anteriormente que el fin no justifica los medios, y es que es
indudable el hecho de que el fin es bueno, pero los medios utilizados no están
siendo exactamente los más justos. Para ser justo, tendría que ser justo para
todos, y no solo para algunos cuantos. Las razones del gobierno para trabajar
de esta manera no las conocemos, o al menos no son del total dominio público,
las razones pueden ser muchas, pero si se busca el bien común, deberían empezar
por atender a las necesidades de la ciudadanía entera y no solo los i intereses
de particulares.