Es desesperante que estén matando a lamentos
de la policía municipal, ya estos no pueden salir ni solos a sus casas, a donde
nos llevara tanta violencia e inseguridad.
Hay elementos que ahora están dando su vida
por nosotros los ciudadanos y dejan en la orfandad a sus hijos, padres,
esposas, por que muchos eran el sostén económico de ellos. Los dejan sumidos en
el dolor, deudas y quien velará por esos familiares. El gobierno Municipal al paso
que vamos tendrá para cubrir tanto gasto
funerario.
Que en paz descanse el oficial superviso
Abel y resignación a sus familiares y a los elementos que están trabajando
sigan echándole ganas y cuiden sus espaldas.