Yo no tengo nada contra los policías, y creo que nadie disfruta de tener una mala o injusta experiencia con ellos, la mayoría de la gente común y de bien quisiéramos más bien contar con su apoyo y ayuda oportuna, cosa que no suele ocurrir, ustedes policías municipales deberían reconsiderar el trato que le dan a la gente , hoy quiero comentarles algo motivada porque escuché una invitación de la fundación Brazos Abiertos, para recibir apoyo para los niños inscritos en la misma, que son hijos de policías muertos en el cumplimiento de su deber.
En primer lugar creo que no deberían ayudarlos con la aportación de la gente de buena voluntad, ustedes merecen la tranquilidad de que sus hijos tuvieran un futuro asegurado ante el riesgo inminente de su labor, pero si continuo escribiendo sobre lo que debería ser no terminaría, mejor me avoco a decirles a ustedes, basada en esta realidad que vivimos, que tengan cuidado de la labor que realizan y como la realizan, porque la impotencia luego se convierte en rencor de la sociedad, la misma sociedad agraviada por ustedes somos quienes podemos apoyar con ternura a sus hijos si les pasa lo que ya a siete compañeros suyos, tan sólo en lo que va del año, apenas estamos en abril y ya hay 7 uniformados muertos, y habrán visto como estos elementos suelen morir dos veces, primero al perder la vida, y luego, apoyados por los comentarios de su propios jefes y la opinión pública, cuando se rumora que tenían algo que ver con la delincuencia, qué dolor tan grande para sus familiares, que injusticia para sus hijos.
Los invito a que recuerden que entre discursos vacíos de sus jefes, carentes de empatía y balas al aire cuando muere uno de ustedes, no hay ni seguro, ni becas, lo que es una beca, pagar los estudios de sus hijitos inocentes a todo, por eso, porque cada uno de ustedes están expuestos ante esta violencia e impunidad a ser acecinados, mejor portéense respetuosos con la ciudadanía, desde como se dirigen a ellos, cumplan con su deber, pero usen su criterio, en este momento tan difícil económicamente y de animo por ejemplo, ustedes están quitándoles sus vehículos a humildes personas, seguramente son ordenes superiores, pero les comparto que hay libros que documentan como a soldados en la segunda guerra mundial se les ordenó matar a niños y mujeres y muchos de ellos no acataron la orden, y eso que eran soldados, personas entrenadas para no pensar ni sentir, solo cumplir “ordenes”, así que usen su criterio, hay gente que no ha podido regularizar sus vehículos por falta de recursos, si a ustedes no les alcanza con su sueldo, pónganse en el lugar de estas personas, es evidente cuando alguien trabaja, traen hasta sus herramientas o mercancías en los vehículos, a sus niños, en cambio, ¿por qué a los reporteros y gente influyente con carrazos si la dejan pasar?, o a familiares de políticos, comprendo que no hacerlo en algunos casos hasta el trabajo les costaría, lamentablemente no estamos viviendo en un estado de derecho, el influyentismo esta a su plenitud con descaro y cinismo, pero al menos sean humanos con las personas comunes, humildes, de trabajo, ustedes pueden cumplir con su reglamento de mejor manera, pero no ensañándose, y no insultando hasta delante de sus familias a los conductores, o deteniendo a nuestros paisanos deportados, a los albañiles, a los muchachos, reconsidérenlo policías, no siembren hostilidad que puede ser que sus hijitos lamentablemente en consecuencia lo tengan que cosechar.
No le digan “jefe” al reportero o funcionario cuando lo saludan, dense su lugar con educación, dialoguen con sus detenidos, escuchen y déjense escuchar, el reglamento es claro, si su criterio o la falta es grave que no les permite reconsiderar que la persona arregle su situación, pueden aplicarlo sin tener que insultarlos, cuando pasen damas frente a ustedes no se comporten como lobos hambrientos, respeten, ¿por qué no hacen esas bajezas cuando esa mujer es esposa de un político?, pues porque lo hacen concientes de que esta mal pero que una ciudadana no puede hacer algo contra ustedes. No pongan su sirena nada más para evadir un semáforo, no se hagan los que no ven a esos que se los pasan a toda velocidad poniendo en riesgo la vida de los demás, cuando andan haciendo rondines estén atentos, pero no de su celular, sino de sus alrededores, y cuidado con los detenidos que llevan en esas cajas de pick up, recuerden que los ponen en riesgo de vida y que ya hubo muertos, exijan a sus jefes las cajas tapadas para transportar detenidos, porque aparte de llevarlos a la vista de todos, que es escarnio público y eso es una violación contra los derechos humanos.
No hablen con groserías, demuestren educación, la secundaria es un nivel medio, además la vida misma debe aleccionarlos, su trabajo es de mucha experiencia, interesante, tratan con todo tipo de personas, pero a veces son más vulgares que sus detenidos más violentos.
Y a las mujeres policías, pueden ser amables y si la respuesta de la gente es hostil, porque hay personas sin respeto alguno, cambiar a ser concretas, y pedir apoyo si la situación se torna a discusión, pero no ser agresivas desde el principio pues no todas la gente somos iguales y no merecemos esa actitud. No traten de parecer hombres, y menos hombres patanes, a veces las mujeres policías dan más miedo que los varones. Lo maravilloso de que haya mujeres policías debería ser que pueden ser más humanas por la sensibilidad misma que nos caracteriza, y eso sin perder autoridad.
Estoy convencida que el día que pusieron a los policías municipales a enfrentarse contra la delincuencia organizada, les hicieron el mayor de los males, su entrenamiento es de prevención, y sin embargo les han dado armas de guerra y los han puesto en la mira de los delincuentes más sádicos, pero cuando les toque interactuar con un ciudadano normal, común, sean respetuosos, cambien el concepto en que la opinión pública los ve, y así es muy probable que la sociedad se una y sea más generosa para apoyar a esos niños lastimados que han perdido a sus padres policías, y con ellos sus sueños de estudiar y salir adelante, de tener una familia completa , además del dolor de ver en los medios sus cadáveres ensangrentados, denles mejores oportunidades, y así no tendrán que dejar de estudiar para ser policías en estas condiciones.
Agrego los datos para apoyar a los niños de esta fundación, son niños,
y los niños tiene el derecho a tener oportunidades, a estudiar y recibir
toda la atención necesaria para su adecuado desarrollo. Esperando
que un día los proteja la ley, y no una noble asociación
Fundación Brazos Abiertos de Tijuana, A. C.
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8250041138-2 Santander
Cuanta en moneda nacional para donativos:
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Para mayores informes:
Teléfono del Comandante Licona:
688-5500 Extensión 5575