Me conmovió el
blog del lo duro de una condena, es cierto como en un segundo cambia la vida
del que esta dentro de la penitencieria o centros de readaptación y de la
familia.
No se ponen a
pensar que involucran también a todos, por eso hay que tener cuidado hasta para
manejar, ya que en un segundo nos cambia todo y podemos llegar a parar hasta el
centro penitenciario.