JEONJU, Corea del Sur, 11 de abril de 2009.- El equipo de taekwondo de Baja California tuvo un dia de descanso en el que se dedico a recorrer algunas comunidades cercanas a Jeollabuk Do como la ciudad de Muju, una localidad pequena pero sumamente hospitalaria y en la que conocieron algo de las bondades que ofrece esta ciudad al visitante.
Previamente se llevaron a cabo trabajos fuertes en el gimnasio, dando muestra de que la escuadra ha tenido una mejora notoria. Y es que, conforme pasan los días, los seleccionados estatales reunidos en estas tierras dan muestras de un claro progreso en las ejecuciones de su trabajo, al grado de mostrar un mayor acoplamiento.
Los entrenamientos grupales han sido de gran importancia y, sobretodo de ayuda, por el estilo de trabajo que poseen los coreanos, no tan separado de la ortodoxia, pero con un mejoramiento y búsqueda de la perfección continua, practicando diferentes tipos de patada.
Y es que la encomienda es clara: no hay que cerrarse a sólo patear de una manera, ya que el repertorio consistente en circulares, reversibles, altas o al centro, puede practicarse de diferentes formas y como si se tratara de situaciones en combate real.
"La variedad es importante para generar un desequilibrio en el rival, y en estos momentos hemos visto que el equipo está luciendo mucho mejor, están trabajando más parejo y con mayor velocidad", indicó el entrenador Gustavo Ortega.
"Han tirado ya patadas mucho más sólidas, pero también hay que trabajar el contraataque, con técnicas de combinación de dos y tres patadas, no quedarse con una sola y al momento de la practica es necesario pensar lo que vas a hacer, que es como trabajan ellos, los coreanos", dijo.
El objetivo de este tipo de entrenamientos consiste en adoptar una nueva actitud y perfil de trabajo una vez que la escuadra regrese a casa. "De nada serviría regresar al CAR y hacer lo que hacíamos antes de este viaje", enfatizó el maestro.
"Esto debe servirnos para tener un nuevo avance, de lo contrario perderíamos todo el trabajo aquí hecho y volver a Baja a entrenar con gritos débiles, con patadas flojas, cayéndonos, todo lo contrario, ellos deben de contagiar al resto de los seleccionados, al resto de las disciplinas con este espíritu para que los demás acepten ese sistema", agregó.
Dicho espíritu puede adquirirse gracias al aprendizaje de los coreanos, quienes se caracterizan por su ímpetu en el combate, la ortodoxia pero también la innovación propia de las nuevas generaciones de taekwondoines que emergen de esta península asiática.
Esto es también lo que quedó por sentado durante las entrevistas con los corresponsales de la KBS en la visita al gimnasio de taekwondo, donde los bajacalifornianos en conjunto con los de casa realizaron una práctica ampliamente motivados y con mucha energía, la cual se percibió en el doyan.
Es por ello que se buscará que en los centros de entrenamiento en el estado, como el CAR, los taekwondoines busquen la posibilidad de adaptar algunas de las técnicas y modalidades de trabajo de los coreanos como el hecho de entrenar con música.
Los asiáticos han adaptado sus clases con ritmos de hip-hop y el "trotte", algo que se ha vuelto popular y se escucha en las emisoras de radio, las discotecas y desde luego en los gimnasios, y no sólo de artes marciales, puesto que también recurren a ella los practicantes de esgrima o de bádminton, por ejemplo.
"Podemos decir que hasta ahora hemos completado una semana trabajando bastante bien", explicó el seleccionador estatal y presidente de la asociación bajacaliforniana antes de partir rumbo al templo de Mu-ju, como parte del tour agendado por la Universidad de Woosuk para este fin de semana.