Muy mal ante los ojos y la opinión de los ciudadanos, se vieron el gobernador del Estado José Guadalupe Osuna Millán y su equipo de seguridad, al defender a capa y espada a sus escoltas involucrados con el narco y crimen organizado.
No tienen vergüenza, defendiendo lo indefendible, porque la ciudadanía pudo comprobar gracias al trabajo de los medios de comunicación, que efectivamente los citados sicarios, son policías corruptos y están al servicio del gobernador y funcionarios
El gobernador protegiendo al narcotráfico y enfrentándose a los ciudadanos.
La serie de contradicciones en que cayeron en medio de sus declaraciones, el gobernador, el Secretario de Seguridad Pública y su operador político Francisco Blake Mora, despejaron toda duda a los bajacalifornianos.
Estamos gobernados por criminales y en manos de mafias y camarillas de poder, producto de los gobiernos panistas.
Así lleguen a la entidad miles y miles de militares y agentes de la AFI, será imposible detener a los criminales, porque el mismo gobierno del Estado los protege.