El Día Internacional de la Mujer NO es una fecha para celebrar de manera social con un obsequio o paseo como si se tratará del 10 de mayo donde se ha acostumbrado halagar a la madre dándole presentes como un agradecimiento a su entrega y cariño, este día 8 de marzo, es una conmemoración para hacer conciencia mundial del arduo camino recorrido y los pasos que nos faltan para llegar a la equidad de género, que hombres y mujeres logremos una convivencia de complemento, sana y en armonía, con igualdad de oportunidades y respeto a nuestras necesidades especiales. Se enfoca a la mujer porque ha sido marginada a lo largo de la historia en el mundo, por eso en el año de 1945 la Organización de las Naciones Unidas decretó esta fecha como el Día Internacional de la Mujer, para partiendo de ahí trabajar arduamente por la dignificación de este genero.
Por siglos se han mantenido ideas y mitos sobre la capacidad de la mujer en comparación con la del hombre, de manera discriminatoria y sin sustento, dándole ventaja al varón que ha sido el ejecutor de las leyes y el poder ejerciendo su autoridad excluyendo a la fémina en la toma de decisiones, acceso a oportunidades y a un entorno para desarrollar su potencial. Tan sólo podemos remontarnos a los años anteriores a 1953 que fue hasta que en nuestro país se le permitió votar a la mujer, ni siquiera era considerada una ciudadana pues no podía participar en la elección de los gobiernos que regían su Nación. Por generaciones el hombre consideró a la mujer solamente capas de procrear hijos y ejercer actividades domesticas o de cuidado a enfermos, es decir, funciones de alta nobleza, pero no permitiéndole experimentar su libertad a elegir y decidir en que emplearse y prepararse para ello.
Reconociendo grandes logros pero aun hay mucho por continuar haciendo
Sin dejar de reconocer grandes avances, la violencia actualmente en nuestro país sigue llegando a grados tan aberrantes como que en algunos pueblos de Chiapas, se intercambian hijas niñas por alguna mercancía, amparados en la ignorancia y sus usos y costumbres, o donde una mujer abusada que pierde su virginidad aun siendo una niña, deja de tener valor en su familia y es estigmatizada en su comunidad, en lugar de perseguir al delincuente; el abuso sexual por miembros de la familia no suele ser denunciado, otras violaciones tumultuarias, sádicas, a niñas, mujeres, esposas; y los métodos de investigación que aportan más trauma y violencia a la afectada, practicados por funcionarios muchas veces insensibles, algunos machistas y de poco criterio, violencia física por parte de la pareja y actualmente de manera creciente y alarmantemente, en jovencitas por los novios, y es que es tan sencillo de entender como hay mujeres con tan baja autoestima que reciben de manera cotidiana maltrato desde el hogar, o son testigos de este hacía la madre, que terminan por ver las agresiones como algo cotidiano y hasta lo relacionen con “amores apasionados”, y podemos mencionar como influencia social esas telenovelas donde el galán violenta a la mujer, cree rumores sobre ella, la abandona, la insulta, hasta la agrede físicamente y al final todo se aclara y “son felices”, según la tradición de estos nocivos melodramas.
Todo esto explica como la violencia verbal tiene consecuencias a largo plazo, pues no hay victima más idónea que una persona sin autoestima, pues es permisiva creyendo que lo merece, y no suele denunciar ya que ve el maltrato como parte de su destino, también existe los tratantes blancas, las pocas oportunidades de asenso en los trabajos, o que aun se solicite el documento de no embarazo para contratársele, hay otro rango de violencia contra la mujer de bajo impacto, que no genera la alarma social aun cuando es tan grave, como que en muchas empresas se contrata solo a jovencitas atractivas marginando a mujeres de otras características físicas o de edad, aunque cubran las necesidades de conocimientos para la labor, los chistes y comentarios misóginos, los piropos sexuales y miradas lascivas, expresados hasta por quienes tienen a su cargo la autoridad, como policías, ministerios públicos, entre otros, medios de comunicación, maestros y una amplia variedad de anuncios gráficos y campañas publicitarias donde la mujer sólo es un objeto sexual desechable; el acoso sexual en el trabajo; y dejo para el siguiente párrafo el más grave agravio contra la mujer que se ha dado en los últimos tiempos, siendo un retroceso legal, social y de género que amerita ser expuesto en un renglón aparte. Así pues la mujer esta a merced de un sin número de agresiones que se han convertido en costumbres culturales, tan erróneas como cuando se creía que la tierra era plana, basta un poco de sentido común para saber que mujeres y hombres, hombres y mujeres, tiene valor, potencial y derechos y que todos como sociedad saldremos ganado cuando esto se equilibre.
El agravio más significativo en nuestro estado a los derechos de la mujer, es la modificación al Artículo 7mo. de la Constitución Política del Estado libre y Soberano de Baja California , el cual establece en su artículo 3ro. transitorio que se DEROGAN todas las disposiciones que contravengan la norma publicada, quedando de la siguiente manera tal modificación:
CAPITULO IV
DE LAS GARANTIAS INDIVIDUALES, SOCIALES Y DE LA
PROTECCION DE LOS DERECHOS HUMANOS
ARTICULO 7.- El Estado de Baja California acata plenamente y asegura a todos sus habitantes las garantías individuales y sociales consagradas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como los demás derechos que otorga esta Constitución. Y se le agrega el 4 de diciembre de 2008 por parte del H. Poder Legislativo: de igual manera esta norma fundamental tutela el derecho a la vida, al sustentar que desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para los efectos legales correspondientes, hasta su muerte natural o no inducida. Entrando en vigor a partir de su publicación en el Periódico Oficial del Estado de Baja California el 26 de diciembre del 2008, lo cual significa entre otros puntos que una mujer (niña o adolecente) no podrá interrumpir su embarazo aun cuando este sea producto de una violación o este en riesgo la vida de la madre, ya que de hacerlo comete un delito.
Las mujeres concientes de su compromiso social y personal
Estoy convencida que las mujeres debemos unirnos y ser solidarias, y ante todo hacer una reflexión personal para asumir las responsabilidades de la etapa que estamos viviendo para defender y ejercer nuestros derechos, así como alcanzar nuevos hasta lograr equilibrio y justicia. Así mismo informarnos y convencernos de nuestro valor, para así ir a paso firme con esta lucha por consolidar nuestros derechos, nadie nos esta haciendo un favor al respetarlos, son derechos que a otras mujeres les costaron la vida, vejaciones y tortura, a otras más, esfuerzo y desplantes al luchar contra un sistema que las excluía, sería muy desconsiderado en memoria de todas ellas y las que siguen en la batalla no unirnos a esta lucha que otras mujeres empezaron en épocas de más represión que estos tiempos, donde ya es mucho el camino recorrido y los logros alcanzados, además, sería dejar una sociedad llena de injusticias para la mujer a nuestras niñas, hijas, amigas y futuras generaciones, para empezar, hay que prepararnos y solidarizarnos, para ser parte es cuestión de agregarnos a actividades que apoyen la causa y comportarnos en congruencia a la misma.
La madre formadora de hijos en equidad
Una madre de familia es la influencia más profunda en los hijos, por ello hay que educar a los mismos rompiendo estigmas, enseñar a los varones a respetarlas y a las niñas a respetarse y saber que pueden alcanzar todas sus metas y en el seno familiar reciban apoyo para lograrlo. Tener una maternidad responsable, nos hace falta mucha reflexión sobre nuestra capacidad para tener hijos, el hecho que nuestra naturaleza este dotada de este privilegio tan bello, no es el único factor que debe influir a la hora de decidir ejercerlo, parte de los avances que otras mujeres y hombres han legado, es la posibilidad de elegir el mejor momento para procrear, así como cuantos hijos tener, con quien tenerlos, a quien darle el honor de ser padre y definitivamente poder decidir si se desea o no ser madre, la mujer debe estar convencida que su realización no es solamente la de dar vida a un ser humano, sino que puede dar vida con sus conocimientos, profesión, ocupación o en si, su libertad de elegir que hacer con su existencia misma responsablemente, que significa su derecho a asumir su propio ser, así como las consecuencias de sus actos.
Cuando la mujer es el lobo de la mujer.
Que triste y desconcertante resulta ver cuando es otra mujer la que en lugar de apoyar el desarrollo de otra lo obstaculiza, cuando una funcionaria pública se ensaña contra otra mujer, cuando la madre descarga en las hijas toda su propia frustración, cuando hay quien piensa que lo que le pase en desgracia a una mujer ella se lo busco, todo esto es parte una cultura agresiva y desconsiderada, pero si seguimos trabajando en educarnos, informarnos y hacer conciencia seguramente seguiremos avanzando y cambiando estos paradigmas tan nocivos para lograr una sociedad más justa. Debemos humanizarnos para sentir empatía y comprensión, para entender que muchas mujeres y hombres sólo repiten patrones porque no han tenido la oportunidad de aprender, de despertar su conciencias, muchos de ellos sólo violencia han vivido a los largo de su vida, otros no han tenido acceso a educación sexual, métodos anticonceptivos, conocimientos de la ley y los derechos que los protegen, otras más han tenido terribles experiencias burocráticas cuando han pretendido denunciar una agresión y otros muchos, han usado toda su energía tan sólo en cubrir sus necesidades básicas de alimentación y supervivencia como para reflexionar si estos conceptos y costumbres están bien o no. Hay mujeres que asumen una actitud de victimas porque conciben que ese es su destino, y lo peor es que así no logran el propósito sano de la maternidad, la de proteger a sus hijas, pues creen que así es y será.
Por ello las mujeres y los hombres concientes de estos rezagos que participan en instancias de gobierno, derechos humanos, asociaciones por la equidad, medios de comunicación, el sector salud, activistas y demás personas con la oportunidad de difundir la información y campañas que despierten conciencia debemos asumirlo como un compromiso social, en reciprocidad a este privilegio de conocer la problemática y saber que hay movimientos para llegar a lograr la equidad.