MEXICALI, Baja California, 1 de febrero de 2008.- No recuerdo cuando fue la última vez que una Serie del Caribe y un Súper Tazón prácticamente se empataron.
Fue en 2004, quizá durante el Súper Tazón XXXVIII, cuando se inauguró el clásico caribeño y la final de la NFL, celebrada en Houston, coincidieron inclusive en el horario de transmisiones.
Sin embargo, eran otros tiempos, ya que la recesión ni siquiera se asomaba pese a los azares tormentosos de la administración Bush. Pero ahora, hasta los anunciantes se han dado a la tarea de dividir gastos y estratégicamente, planear su participación en las transmisiones radiofónicas y televisivas.
Al respecto, resultó extraño saber que la Serie del Caribe no se ha podido difundir a través de la radio en territorio mexicano, sin embargo existen otros detalles que han hecho de este evento en Mexicali, un suceso sin precedentes.
La cadena de televisión MLB Network, homóloga de la NFL, pero en el mundo de la pelota caliente se ha dado a la tarea de sumarse al esfuerzo de las transmisiones de la Serie que esta semana ha dado inicio en Mexicali.
Esto constituye un verdadero reto para las Grandes Ligas, ya que MLB Network es lanzada al mercado en plena recesión económica, cuando eventos como el Súper Tazón experimentó una baja notable en ventas.
Pero, a pesar de la crisis, en el noroeste de México, existe la esperanza de que se pueda paliar la situación con una derrama económica que genere un impacto positivo y que dicho impacto sea benéfico a ambos lados de la frontera, principalmente por la ocupación hotelera en el Valle Imperial y el Valle de Mexicali.
Al menos durante el pasado domingo, los aficionados y no aficionados al beisbol se "encomendaron" al creador al asistir a la realización de la misa masiva en el Estadio Casas Geo, o Nido de los Águilas, el cual reunió a casi 15 mil personas.
Cuestión de fe o creencias. Pero a final de cuentas, el propósito consistió en "bendecir" al evento para que resulte con saldo blanco, y que finalmente los inconvenientes derivados de la inseguridad pasen no a segundo, sino a último término y que el béisbol sea una auténtica cura.
No sólo se trata de seguridad, sino también de buscar que la inversión hecha en torno a la serie, pueda recuperarse y beneficiar al comercio local y a las finanzas públicas, para tener al menos un año con un primer trimestre "saneado".
Los aficionados "cachanillas" esperan que las noticias buenas giren en torno a los resultados que se den en cada encuentro durante una semana para la que se han elaborado diferentes operativos y simulacros.
La logística en este clásico caribeño ha sido de primer nivel, sin lugar a dudas. El Centro Operativo de acreditaciones maneja un procedimiento ordenado, en el que las personas con credenciales para prensa, VIP, directivos e invitados especiales acuden primero a una sala de espera.
Posteriormente, sus datos son cotejados en el sistema de computo del comité organizador, que instaló su centro operativo en el campus de una universidad de la localidad. Posteriormente, la gente es enviada al segundo piso, donde cada una de las aulas se han convertido en "estaciones" de entrega de credenciales, clasificadas y ordenadas por país participante.
Los periodistas mexicanos tienen su aula asignada. Lo mismo sucede con los venezolanos, los de Puerto Rico y de República Dominicana, por ejemplo. Despues de la recepción de las acreditaciones, reciben un souvenir consistente en un portafolio conmemorativo, similar a los que se entregaban en ediciones anteriores del Súper Bowl.
El último paso, es la activación de la acreditación en el punto de salida del edificio educativo, para posteriormente dirigirse al estacionamiento de la Ciudad Deportiva, convertido en una verdadera "feria", en la que se encuentran puestos de comida, recuerdos, memorabilia y desde luego, hermosas edecanes.
Dicen que al mal tiempo buena cara. Las arterias principales de Mexicali se han visto llenas de vida. De alegría. Como no sucedía en la entidad desde hacia mucho, lo cual es un halito de esperanza para que el 2009 se convierta en un año que contrarreste las adversidades del 2008.
La agenda deportiva es amplia, y al mismo tiempo que observamos los enlaces alternados de ESPN entre Tampa Bay y Mexicali, nuevamente me atrevo a robarle una de sus frases a Ernesto Jerez: "que no se diga nada más, simple y sencillamente 'playball'".