Y es que el cuatro veces campeón mundial de boxeo es desde hace seis meses el nuevo entrenador del equipo de box de esta ciudad, con quien ha preparado toda una estrteagia, a decir del propio pugilista, para sacar a los mejores peleadores del país.
"Por ahora tenemos un equipo de 27 seleccionados entrenando a todo vapor, pues no queremos que se desperdicien inútilmente, instalaciones, comida, dinero y tiempo de todos nosotros", dijo el entrenador de casi 1.90 metros de estatura.
El ex olímpico cubano, quien también compitió en los Juegos Olímpicos Sidney 2000, donde terminó sin preseas, señaló que entre los jóvenes pugilistas que están preparándose con mayor estusiasmo se cuentan los denominados "cadetes", muchachos de 14 y 15 años.
Hernández Sierra, tras dar a conocer a quienes son los prospectos con mayores atributos en el deporte de la fistiana que tiene entre sus manos, mencionó a Diego La Hoya, Efraín Saucedo y Rolando Pereda.
Afirmó que entre éstos saldrá un ganador de la medalla de oro en próximos Juegos Olímpicos, "bueno la idea es de que sean algunos más, pero hay uno con el que me identifico mucho, porque recuerdo cuando me inicié en este deporte. Con De la Hoya, me identifico mucho con él, porque no le gustaba el box".
Y es que cuando empezó el cubano a boxear tampoco le gustaba y se dedicaba más al basquetbol, "pero en Cuba no me iba a dejar buena plata", aseguró.
Por ello fue que su primo, José Luis Hernández, un peleador regular, "me enseñó los primeros pasos en el amateur, en la actualidad mi primo es el masajista del equipo cubano de boxeo olimpico".
Y aseguró que a él le debe sus dos medallas de plata, luego que perdió el oro ante el irlandés Michael Carruth en 1992 y frente al ruso Oleg Saitov, en Atlanta 96.
"Al ruso Saitov le había ganado un año antes (el 13 de mayo de1995) el Campeonato Mundial de Mayores, que se celebró en Berlín, Alemania".
"Pero volviendo a los jóvenes boxeadores de Tijuana, ustedes verán muy pronto sus alcances como peleadores, porque tenemos un equipo excelente que busca el triunfo desde ahora que vamos empezando", dijo el medallista cubano.
Agregó que no desea venir a perder el tiempo con los muchachos, "vengo a trabajar, el gobierno de Tijuana me contrató para ello y como responsable sabre salir adelante, es un reto muy grande para mí y quiero salir con la mano en alto".
"El prestigio de dos países, Cuba y México, depende de mí y sobre todo estos muchachos que se abren camino en su vida deportiva. No los voy a defraudar", señaló con mucha seriedad y profesionalismo un entrenador cubano que, como él dijo, "vino a trabajar".