En la “ciudad del acero”, el entrenador de los Acereros de Pittsburgh, Mike Tomlin, se convirtió en el tercer head coach de raza negra en llegar al Super Bowl.
TAMPA BAY, Florida.- Justo el domingo 18 de enero, fecha en la que se conmemora el Día de Martin Luther King Jr y el todavía presidente electo, Barack Obama, presenciaba los festejos en el “Mall” de Washington, al pie del obelisco y frente al memorial de Lincoln, en Pennsilvanya también se hacía historia dentro del deporte profesional, ámbito que es un gran referente en la historia socio-política de los Estados Unidos.
En la “ciudad del acero”, el entrenador de los Acereros de Pittsburgh, Mike Tomlin, se convertía en el tercer head coach de raza negra en llegar al Super Bowl, sumándose a Lovie Smith (de los Osos de Chicago) y a Tony Dungy, quien luego de haber dirigido su último partido al frente de los Potros de Indianápolis, dio a conocer su retiro.Hasta el momento, Dungy es el único entrenador afroamericano que se ha consolidado como campeón en la NFL, y hay quienes aseguran que Tomlin, al frente de los Acereros, podría ser el segundo monarca dentro de la liga, al considerar que los momios marcan como favoritos a los Steelers.
Del mismo modo, en caso de que Pittsburgh ganase el Trofeo Lombardi, se convertiría en la franquicia más exitosa en la historia moderna del Súper Tazón al coronarse en seis ocasiones, con la amplia posibilidad de dejar atrás a los 49ers de San Francisco, equipo que ha conquistado cinco veces el máximo galardón de la NFL en la actualidad y no ha perdido uno solo.
Sin embargo, hay muchos que discrepan en torno a si los 49ers son el mejor equipo en los “Súper Domingos”, o si lo son los Vaqueros de Dallas, ya que el cuadro de la estrella solitaria ha arribado en más ocasiones al Gran Juego, con un total de siete, aunque han perdido dos de ellos, uno ante los viejos Potros de Baltimore y otro ante los propios Acereros, en la década de los 70’.
Pero, la posible coronación de Pittsburgh, echaría por tierra estas especulaciones, dejando al “team” amarillo y negro en la cima de la liga, aunque la generación de los Parker, Roethlisberger y Polamalu, se encuentra relativamente distante en cuanto a logros y obtenciones de campeonatos en comparación con la de los Bradshaw, Swann y Harris.
Hay que recordar también que los viejos Acereros de los 70’, alcanzaron sus cuatro campeonatos bajo el mando de un solo entrenador, Chuck Noll, y el equipo de Pittsburgh actual lo hizo al término de la temporada de 2005 con Bill Cowher y ahora llega Tomlin, un hombre que le “ganó” el puesto a Ken Whisenhunt.
Muchos aseguran que se impuso la regla “Rooney”, aquella propuesta ante el comité de dueños de la liga, por parte de Dan Rooney, propietario de los Acereros, quien a favor de que hubiera una mayor paridad para los entrenadores de manera incluyente, se le concediera la oportunidad de entrevistarse para las vacantes de coaches a los entrenadores afroamericanos, latinos y representantes de las minorías.
Mike Tomlin llega a los Steelers con el 50 por ciento de las probabilidades a favor de llevarse el Trofeo Lombardi. Y decimos el 50, por que de frente tiene a un equipo que puede convertirse en la sorpresa.Hace casi diez años, Kurt Warner se convirtió en el quarterback cenicienta de la liga.
Sin querer los Rams se convirtieron en el equipo sorpresivo que se adjudicó el Súper Tazón XXXIV en Atlanta. Al igual que llegó hasta el Super Bowl con un bajo perfil con el equipo de los Carneros, Warner lo ha vuelto a hacer con los Cardenales, aunque ahora con una mayor experiencia, pues ha conocido tanto el sabor de la gloria como los sinsabores de la derrota, ya que en 2002, en Nueva Orleans, perdería en contra de la naciente dinastía de los Patriotas de Nueva Inglaterra.
Los Cardenales llegan fortalecidos y sin lugar a dudas no sólo como el caballo negro de la Conferencia Nacional, sino de toda la NFL, al haber dejado fuera a las Águilas de Filadelfia, equipo que partía como favorito en la Final de Campeonato de la NFC y que a la vez, ha sido uno de los cuadros más productivos y constantes de la liga, pues en la era de Andy Reid ha registrado al menos, una victoria en playoffs.