Por Ernesto Partida Pedroza Mucho me temo que no lo estamos imaginando. Todos los niveles de gobierno, los medios de comunicación y la mayor parte de la sociedad estamos concentrados en atender el problema de la inseguridad. Estamos luchando contra la pobreza, contra la impunidad, contra las drogas, contra el narcotráfico, contra la corrupción, contra la delincuencia y nos hemos olvidado de luchar a favor del bienestar del pueblo mexicano. Luchar contra lo malo no significa que estemos luchando a favor de lo bueno. Luchar contra los delincuentes no significa que aparecerán por arte de magia los buenos ciudadanos. Si queremos buenos ciudadanos, necesitamos formarlos. Por desgracia, las instituciones y la sociedad en general estamos en una dinámica autodestructiva en la que nos dan a conocer de los actos delictivos de pequeños grupos sociales y nosotros nos encargamos de ponerle imaginación. Lo que creemos es lo que creamos. Si somos de una clase adinerada nos imaginamos siendo víctimas de los secuestradores y adquirimos todos los recursos para protegernos a nosotros mismos. Imaginamos y exploramos todas las vías mediante las cuales podemos ser secuestrados y los usamos para poner todas las medidas de seguridad y terminados siendo secuestrados por nuestro propio miedo e imaginación. Los medios de comunicación se encargan de dar a conocer hechos absolutamente reales que suceden en pequeños espacios, pero la percepción de los usuarios de los medios parecen captarse que son hechos que están ocurriendo en toda la sociedad. En otras palabras, los medios magnifican los hechos y estos los convierten en un asunto de seguridad nacional. Desde luego que los delincuentes han desarrollado también su imaginación para burlar todas las tecnologías que les ponen por delante. ¿Hacia donde vamos con esta imaginación autodestructiva de las partes? Desde luego que no podemos vislumbrar un panorama halagador para un futuro cercano y lejano, seguramente que nos irá muy mal, a menos de que podamos darle un sentido distinto a nuestra imaginación. Los medios de comunicación nos hablan de todo lo que va mal en la sociedad, nos hablan de la crisis económica que viene, del incremento de la inseguridad, de la pobreza lacerante, nos habla también de actos de corrupción bochornosos tanto de la población como de los funcionarios de gobierno. Todo este tipo de información alimenta la imaginación en un solo sentido. Las tendencias imaginativas que tenemos la mayor parte de los adultos es el producto de la vida que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. “Si cambio mi forma de pensar, puedo cambiar el mundo.
Sin confianza en Uno mismo, ningún logro es posible, dice Sai Baba.
Uno es el factor que detona cualquier situación o circunstancia.
La fe es creencia y creación.
No es ver para creer. Es creer para ver.
Lo que necesitamos es un cambio de creencias. Creer en el poder interno. Creer en el poder del corazón. Creer en el destino manifiesto de México como nación.
Creer que la pobreza se puede transformar en abundancia.
Creer que la inseguridad se puede cambiar por tranquilidad y paz.
Creer que la impunidad y la injusticia se pueden desterrar de nuestra tierra.
El cambio que México necesita es de creencias. Basta del no se puede y el piensa mal. Basta de los pesimistas e intelectuales del siglo pasado. Basta de creer que nacimos para obedecer y perder. Basta de la pobreza mental y la miseria espiritual de la política. Basta de la ambición desmedida de los empresarios inhumanos. Basta de los prejuicios y el racismo. Basta de la mentira políticamente correcta.
Uno que cambia, cambia al mundo”.
Santiago Pando Lo que creemos es lo que creamos Tal y como los dice Santiago Pando, necesitamos hace un cambio en nuestras creencias y alimentarlas en todo momento, en todas las instituciones y en todos los medios de comunicación para realmente poder tener un país distinto.
El lugar ideal para empezar a crear las nuevas creencias y al mismo tiempo a alimentarlas es en la escuela de nuestros hijos. La escuela de todos los niveles no estimula la imaginación propia, la enseñanza consiste en memorizar miles de datos descontextualizados que no tienen ninguna utilidad para la vida de los estudiantes. Nunca nos enseñaron a imaginar un mundo distinto al que vivimos. Esto ha provocado que nos dejemos llevar por la inercia. Estamos a tiempo de corregir el proceso de enseñanza para poder tener un futuro diferente. Es necesario empezar una nueva educación en las escuelas. Es ahí donde debemos cambiar de dirección que lleva actualmente la sociedad. Es en nuestros hijos donde podemos influir para cambiar el rumbo del país. La escuela es el lugar perfecto para empezar a contruir con nuestra imaginación un futuro diferente. Un ejercicio que podemos realizar con los alumnos es que imaginen su futuro sin ninguna limitación. Sería ideal que los alumnos conozcan todos los recursos que tenemos como país y que a partir de ahí empiecen a imaginar lo que podríamos hacer con ellos para crear el bienestar entre todos y para todos los mexicanos. Este ejercicio los impulsaría a investigar y a crear un panorama distinto. Una virtud que lleva consigo este ejercicio es que los puede comprometer con su propio futuro y que naturalmente harán las cosas con gusto y entusiasmo porque se trata de su propio futuro, no el de nosotros los adultos. Son muchos los temas que se pueden usar para promover la imaginación de los hoy estudiantes y mañana los protagonistas del futuro. Los temas podrían ser: 1. ¿Como me imagino que debe ser la educación de hoy para hacerle frente a los desafíos del futuro? 2. ¿Como deben ser los maestros de tal manera que merezcan todo el respeto de los alumnos? 3. ¿Qué habilidades debo desarrollar para convertirme en un creador de conocimiento? 4. ¿Cómo sería la enseñanza de la ética de tal manera que los jóvenes no puedan ser tentados por la delincuencia organizada? 5. ¿Cómo hacer para que los estudiantes se conviertan en auténticos líderes del mañana? 6. ¿Qué me veo haciendo dentro de 10 años? 7. ¿Cómo sería el periodismo ideal para la situación económica real que vivimos? 8. ¿Como me imagino un periodismo promotor de la riqueza? 9. ¿Cómo me imagino un discurso ideal del presidente de la república? 10. Como serían los relatos novelescos en el futuro sobre: ¿De que manera dejo de existir el narcotráfico en México? ¿De que manera se implemento la reforma educativa en todo el país? ¿En que consisten los nuevos contenidos en la televisión que ayudan a transformar? esta sociedad? ¿De que manera se logró encontrar el objetivo por el cual luchan ahora todos los mexicanos? Los temas son infinitos, pero se podría empezar con estos temas y estoy completamente seguros que pueden ayudar a estimular y a desarrollar la imaginación de los estudiantes. Este ejercicio puede también ayudar a comprometer a los hoy estudiantes para desarrollar el conocimientos para las próximas generaciones y por supuesto traería como consecuencia que todo mundo se integre socialmente, se ayudaría a componer el tejido social. Por supuesto que los grandes problemas nacionales empezarían a desaparecer en forma paulatina. Si quisiéramos que este movimiento tenga alguna repercusión, no podemos darnos el lujo de prescindir del buen uso de los medios de comunicación. Estos tienen la virtud de influir en los cambios en la mentalidad de la gente. La propuesta concreta es que se abran sus espacios para la publicación de estas ficciones y con ella estimular la imaginación positiva para la creación de una mejor sociedad. Este ejercicio nos puede ayudar a construir un proyecto de nación nacido de la sociedad civil y como estamos en un año electoral, podría ayudarnos evaluar las propuestas que nos hagan los candidatos a diputados para conquistar nuestro voto. Esta podría ser una buena experiencia de aprendizaje. Pongo a su disposición un artículo complementario, si usted me lo solicita, con gusto se lo envío. Imaginemos el México ideal elsuenomexicano@yahoo.com.mx |