Con una sesión sencilla previo a la Nochebuena los seleccionados de pesas culminaron sus actividades, al menos durante la víspera navideña, que si bien no es fecha de asueto oficial en la isla, servirá para que el equipo de halterofilia pueda tener la oportunidad de un convivio.
LA HABANA, Cuba, 24 de diciembre de 2008.- “Habemos quienes tenemos más de cuatro años viniendo”, recordaron Karla Hernández León y el propio Alan Murillo, quienes vivirán nuevamente esta época del año en las instalaciones de la Escuela Superior de Atletas de Alto Rendimiento del Cerro Pelado.
“La mañana la entrenamos a fondo y después tuvimos una tarde libre, para este 25 vamos a tener un descanso, todo va a ser ligero”, reconoció Murillo, quien recuerda cómo hace algunos años les tocó recibir el año nuevo en el Acuario Nacional de La Habana, en la zona de Miramar, adyacente a la llamada Playa 70, un lugar considerado como estratégico en otras ocasiones, ya que a unos cuantos metros se ubica la embajada rusa.
Pero ahora, en esta zona abunda la presencia de turistas europeos y de visitantes de otras nacionalidades que también vienen en plan de establecer una base de entrenamientos deportivos, como han sido los casos de los deportistas venezolanos.“Dejamos de entrenar por no olvidar estos días y respetarlos, al principio resientes algo, por que extrañas a tu familia, la comida, tu cuerpo sufre cambios bajas un poco de peso”, recuerda Murillo.
“Tienes que recuperar un poco de volumen, y nuestro entrenador nos ayuda con ello, el trabajo nos sirve mucho, hay que venir para que te sirva en tu competencia”.Recordó que a pesar del sacrificio, hay muchas satisfacciones y los beneficios se perciben. “El año pasado yo no avancé mucho en el peso por que ni vine en Semana Santa a hacer el campamento y este año ahora en diciembre si espero que salga bien, pues espero regresar también en la próxima Semana Santa”.
El equipo de halterofilia continuará con su preparación despidiendo el 2008 en la isla, donde se preparan ya algunos festejos en torno al Aniversario 50 de su Revolución, lo cual se percibe en diferentes pendones, mantas y banderas que cuelgan de los edificios públicos y en las instalaciones oficiales entre las que también se encuentran algunas deportivas.
De hecho, en ellas se han efectuado recientemente y de manera conjunta algunas otras festividades como las del Día del Educador o del Maestro, en las que convivieron varios de los atletas cubanos con los visitantes extranjeros en algunas dinámicas, rindiendo en este caso, tributo a los entrenadores.