MEXICALI, Baja California, 14 de Diciembre de 2008.- La edición 2008 de la Maratón Gobernador “Lic. José Guadalupe Osuna Millán” se caracterizó por un dominio pleno de los corredores y corredoras de origen africano.
Y es que aún siendo extraoficiales los resultados que se compilaban en el área técnica al momento que iban pasando la meta varios competidores, en el podio figuraron la presencia de los extranjeros desde el primero hasta el sexto lugar absolutos, todos ellos en la rama varonil.
Entre las damas también predominó la presencia de las corredoras procedentes del continente negro, aunque muchas de ellas, suelen entrenar ya sea en Estados Unidos o en el centro del país. El ganador absoluto en la competencia fue George Okworo, quien peleó paso a paso con Peter Ayieni Omae, en tanto que en el tercer sitio general estuvo Coloneras Cel.
La diferencia entre ellos tres fue sumamente estrecha, mientras que en el cuarto y quinto puestos hasta antes de que los jueces efectuaran su deliberación final, se encontraban Festys Kioko Kikumy y Hilary Lelei, respectivamente.
El sexto lugar fue para Stephen Kibet Chelai, en tanto que Héctor Hernández Salazar, quien portaba el número 353, se convertía en el primer bajacaliforniano que llegaba a la meta. En tanto, las fanfarrias sonaban cuando se daba a conocer que había una nueva reina, cuando Mónica Muthani fue cubierta con una de las casi 500 cobijas de las que se dispuso para arropar a los corredores una vez que terminaban la extenuante ruta.
El contingente de los atletas africanos fue notorio, especialmente en los últimos kilómetros, ya que a la altura de la plaza “Centenario”, a un costado del monumento a “Lázaro Cárdenas”, se desplazaba el primer pelotón, custodiado por personal de la Policía de Mexicali y por los clubes de Motociclistas “Vagos” y “Renegados”.
Detrás de Muthani, se encontraban Lucy Njeri y Mary Akor, la ganadora del 2007, que no pudo repetir la hazaña, aunque tuvo el honor de alcanzar el podio a pesar de algunas adversidades que experimentó kilómetros atrás.
Desde temprana hora, el número de participantes se dio cita en la Avenida Paseo de los Héroes, en el Centro Cívico, ya que a partir de las 6:00 en punto comenzaron a cerrarse las arterias viales y sólo se permitió el acceso a los vehículos oficiales a fin de cumplir con los objetivos logísticos, en cuanto a la colocación del inmenso arco inflable de salida y meta.
Fueron los corredores en silla de ruedas los primeros en salir al momento del disparo, y si bien había algunos competidores que ya se encontraban preinscritos, el cierre se prolongó minutos antes del inicio de la justa, dando pie a que varios atletas cachanillas y foráneos, pudieran hacer su arribo a la gran fiesta de los bajacalifornianos en la que inclusive se rifó un automóvil último modelo.