La Honestidad es el respeto a uno mismo al igual que a los demás, el ser honesto consiste en ser original, real, verdadero, ser una persona pura, auténtica. Este es uno de los valores más importantes del ser humano es una de las cualidades más gratas que puede llegar a tener una persona.
Si una persona en verdad quiere ser honesto debe empezar a aceptarse tal y como es, con sus errores, defectos y virtudes para que así mismo pueda respetar a sus semejantes. Esta actitud genera confianza en uno mismo y en aquellos quienes están en contacto con una persona así.
Para que refuerces este valor a continuación te invito a que leas el libro Un instante… para Ti el apartado El Respeto a la individualidad por Thomas Gordon donde nos habla del respeto hacía los demás y pondré algunas citas del texto.
El respeto a la individualidad.
"Tú y yo vivimos en una relación que valoro y quiero conservar. Sin embargo, cada uno de nosotros es una persona diferente con sus propias y únicas necesidades y el derecho de satisfacerlas".
"Cuando tu tengas problemas para llenar tus necesidades, tratare de escucharte con una aceptación genuina, con el objeto de facilitar que encuentres tus propias soluciones en lugar de depender de las mías. De la misma manera trataré de respetar tu derecho a escoger tus propias creencias y a desarrollar tus propios valores, aunque sean diferentes que los míos".
"En las ocasiones en que descubramos que ninguno de los dos puede cambiar su conducta para satisfacer las necesidades del otro, reconscamos que tenemos un conflicto que requiere una solución".
"En esta forma, tu podrás continuar tu desarrollo como persona mediante las satisfacción de tus necesidades, y yo también podré hacerlo. Nuestra reacción podrá ser lo suficientemente saludable para que en ella cada uno de nosotros pueda esforzarse por llegar a ser lo que es capaz de ser. Y así podremos continuar relacionándonos el uno y el otro con respeto, amor y paz mutuos".
Se dice: el respeto al derecho ajeno es la paz, tratar de comprender a la otra persona, si queremos que hagan lo mismo por nosotros. Y si alguna vez fallamos y ofendemos, tener el valor para enfrentar y pedir disculpas, enmendar lo malo que llegamos a hacer que talves fue sin querer.
Si solo cambiáramos un poco nuestra manera de pensar hacia los demás nos sentiríamos mejor con nosotros mismos. Aceptar a todos como son sufriríamos menos. Llegar a comprender nuestros errores nos haría ser humildes. El desear el bienestar de los demás seriamos felices y si encontráramos lo positivo en todos, la vida seria digna de ser vivida.
Cindy Berenice Reyes Romo.