Este ensayo se da en origen y desde la apreciación femenina de la concepción generalizada que se tiene de la mujer como un ser inferior al hombre. Una idea que se transmite (pareciera...) de generación en generación en los genes de los varones. Esta forma de pensar degenera en la mayoría de las veces en una actitud de los hombres hacia las mujeres: despectiva, grosera, prepotente, burlesca, intimidatoria ó acusatoria en lo vamos a decir menos pusilánime de los casos; siendo la violencia de género su peor y más penosa cara... Desde esta perspectiva y de cierto modo el mundo masculino vé en la mujer un objeto sexual, un simple goce material, algo que no merece gran respeto ni consideración, comportamiento que a mi me parece totalmente reprobable y repulsivo y vamos a decir por qué no MISOGINO. Sólo hay que oír las típicas conversaciones sexuales en las que a las mujeres se les dejan a la altura del suelo.
¿Por qué sucede esto?, he estado dando vueltas a esta pregunta y la respuesta no es fácil, en primer lugar creo que vivimos en una sociedad muy machista de por sí, a lo que se le tiene que sumar una herencia heredada de años atrás, donde el hombre era el macho y la mujer estaba subordinada a él. Por otra parte creo que es un problema social, ya que este comportamiento se perpetúa con cada nueva generación, además aquí habría que añadir que no es solamente un problema de cultura, ya que si bien la gente con poco interés por formarse, valorarse y educarse culturalmente suele tener (no toda claro está, pero si una amplia mayoría) comportamientos machistas, también se da en gente con titulaciones universitarias, y en ámbitos sociales en los que al menos en teoría no debería de darse. Mas a ojos vistas y añadido a todo esto, habría según mi opinión un tercer motivo que tendría su nacimiento en las propias mujeres, o mejor dicho en la actitud frente al mundo de un amplio colectivo de se género. Dejando de lado a aquellas descendientes ideológicas de la Sección Femenina de Falange, con Pilar Primo de Rivera como modelo ideológico, yo quiero centrarme en aquellas que participan del juego del culto al cuerpo, esto es, a aquellas que participan de la idea de la mujer como un solo cuerpo estilizado y ahora en moda lleno de silicona, como sólo fachada, sólo un trozo de carne. En mi opinión cuando se fomenta este tipo de iniciativas (en la que se tiene más en cuenta a la mujer que tiene más cirugías o más siliconas y las muestra, sin importar su nivel inteligente ó de preparación profesional y mucho menos sus aspiraciones laborales) lo único que se hace es abrir aun más la falla de género, ya que se está alimentando ese viejo monstruo machista que objetiza y cosifica a la mujer. Y esto lamentablemente no es lo peor, hay todavía una actitud más degradante y que contribuye a incidir más en la desigualdad de género entre hombres y mujeres, me estoy refiriendo a la perdida momentánea de dignidad del género femenino. Para comprobarlo sólo deben de observar cualquier film denominado para adultos y comprenderán en seguida a lo que me estoy refiriendo. En estos no sólo la mujer deviene en una mera mercancía material, rebajándola a niveles imposibles de cuantificar si no que además pierde la dignidad que le corresponde como ser humano al someterse e incluso muchas veces humillarse con su actitud ante uno o varios hombres.
Y como digo el problema es que este hecho se viene a sumar a una tradición social machista de muchos siglos que traspasa cada una de las nuevas mentes masculinas en el momento que despierta la pubertad en ellas. Es un problema, bajo mi punto de vista muy grave, porque de este comienzo siguiendo el hilo podemos encontrar su fin, un fin que tiene titulación propia: “Violencia de Género”…Será difícil que se consiga cambiar algo, en primer lugar porque el cambio principal debe de ser de toda la conciencia femenina, no de una sola parte de ella, y según lo expuesto anteriormente parece que no va a ser fácil ni va a ser algo inmediato.
Yo, por mi parte reprobaré y censuraré todo tipo de comentarios o acciones machistas que se den en mi presencia, porque creo que las mujeres son exactamente iguales que los hombres y por ello merecen el más profundo e íntegro de los respetos. Maestra y Sra. Salinas….