La mayoría de los estudiantes que se encuentran cursando la universidad, utilizan un lenguaje muy pobre, esto se debe a que no se tiene el hábito de la lectura.
Es muy común recorre los pasillos de las universidades y escuchar a la mayoría de los jóvenes como se convierten en animal con una sola palabra, “no mames Wey”, pero lo mas curioso es que hasta las mujeres han adoptado este apodo. Es interesante ver como esta palabra no tiene género.
Da tristeza escuchar a los jóvenes universitarios expresándose muchas veces con un lenguaje demasiado vulgar, con esto no se pretende generalizar y mucho menos ofender a la comunidad estudiantil, solo crear conciencia en los jóvenes que se encuentran cursando la universidad, para que recapaciten en cuanto al vocabulario que utilizan ya sea con los amigos, familiares o compañeros de trabajo. Recuerden que la forma de expresarse abre puertas de excelentes empleos.
Por. Alberto Sanchez